Anoche soñé con la mariposa amarilla que me encontré la vez que fui a Tezoantla.  Estaba en el bosque, la mariposa apareció y me dijo:

Hola, yo soy tu guía.

¿A dónde me guiarás?

Hacia tu destino.

¿Qué quieres de mí?

Quien te está soñando me envía. Mañana irás al suroeste, ahí me conocerás.

Yo voy a donde quiera.

No te preocupes, siempre estaré contigo.

¿Quién eres?

Sentí que la mariposa iba a decírmelo y en eso desperté.

Empecé a observar las gotas deslizándose lentamente, desdibujando los lengüetazos de vaho adheridos a las ventanas. ¿Algún día dejará de llover mientras estoy aquí? Entonces llega como una ráfaga el/la colibrí a beber néctar de las flores. Esta vez, paradójicamente debido a la mayor densidad de la niebla, pude observar que la dirección de su vuelo es hacia el suroeste y entonces se hicieron nítidas partes borrosas de mi sueño.

Decidí salir hacia esos rumbos.  

Aunque arreglé las cañerías, no son suficientes para contener esta lluvia constante y delgada, que hace riachuelos por todas partes, como si se quisiera ir el pueblo entero cuesta abajo.   

Iba a tientas, subiendo y zigzagueando . Si de por sí son laberínticos los callejones, ahora sólo me guiaba por un breve resplandor; una pequeñísima oquedad azul entre la niebla. Me pareció percibir algunas presencias escabulléndose a medida que avanzaba como cuando los animalitos del bosque sienten alguna presencia extraña.

En los límites del pueblo apareció la mariposa, hizo una suave espiral y desapareció. Traspasé la niebla como si fuera la cortina de la puerta de mi cuarto cuando salgo por el balcón. Una bocanada de aire caliente me acaricia el cuerpo. Nubes grises lejanas avanzando lentamente entre el azul del cielo y apenas una finísima brisa humedecía los magueyes, nopales y cardones, como bálsamo para la tierra sedienta. Ni un sólo árbol en toda la extensión de la llanura y, más acá, en la hondonada, la ciudad en ruinas.

Alcancé a ver el enorme reloj sin manecillas en el centro, a un lado, dos torres de cemento altas y cilíndricas y un largo y enorme almacén de muros carcomidos, alumbraban vívidamente el lugar como si de ahí emanara la luz que iluminaba todo al rededor.

Sólo bajé un poco la cuesta y en una mina abandonada leí un enorme letrero en la entrada que dice: Compañía Minera Pachuca-Real del Monte. Después me regresé otra vez a los límites del pueblo a contemplar el paisaje.

En medio de las montañas, el dique de una presa que parece ser en otro tiempo tuvo agua que se distribuía por acueductos y el largo río que atraviesa la ciudad y se pierde en el horizonte, ahora con hilillos y charcos de agua verdosa. En medio de los enormes bloques homogéneos de casas y calles bien trazadas, dunas de arena blanca como si fueran pequeños desiertos dentro de la ciudad. Por las carreteras principales, sillones abandonados, llantas y palos. Más allá deshuesaderos de autos bordeando la carretera sin curvas, la amplia llanura y las montañas ondulando azules. Una especie de ceniza ocre adherida a todas las cosas independientemente de su color particular.

El reloj empezó a repicar y después entonó una cancioncilla simple y melodiosa. Eso me despertó del sopor en el que estaba e hizo que me adentrara de nuevo en la niebla. ¿Qué es ese almacén y esas torres que parecen estar incendiándose? Tal vez es una mina que aún funciona. O una central eléctrica. O una de las tantas fuentes de alimentación de la bendita Red.

No sé qué día de la semana es. Sin embargo, para mí hoy fue como el Sabbat que según mi patrón tenía que aprender a vivir cuando tuviera un cuerpo.

Ese largo día llegó y el pueblo se anega. Mañana tendré el doble de trabajo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s