Sembré algunas palabras deshilachadas

con la fe del niño cuando siembra un árbol.

Primero fueron un presentimiento en la tierra

después un pequeño brote de vida en búsqueda de luz.

Crecieron sus ramas

y sus hojas pudieron respirar.

Fue en invierno

cuando lo del apagón en las ciudades.

Las arborescencias del universo

cabían en la vela encendida

que desparramaba sus ramajes por la habitación.

Bajo la noche estrellada

comí de sus frutos

en el presente sin fechas.

Un comentario sobre “Ciclos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s