#Dante2021 Purgatorio Canto XXXIII: Purificación y utopía

Este es el último canto del Purgatorio. Al inicio, las ninfas (no hay que olvidar que en el Paraíso son estrellas) con lágrimas en los ojos cantan mientras el rostro de Beatriz refleja tristeza y aflicción como María al pie de la cruz. Después, la musa le pide que se desprenda de toda vergüenza y temor y que no hable como un hombre dormido. Es entonces cuando ella le explica las extrañas imágenes que acaba de presenciar y le dice que su inteligencia dura como la piedra y ennegrecida por el pecado, le impiden comprender sus razonamientos. Aún así le dice:

Quiero que mis palabras queden en tu interior como si se hubiesen escrito, para que sirvan de muestra y testimonio, como bordón que lleva el peregrino, engalanado con hojas de palmera.

— Tus palabras quedarán en mí como la figura que guarda invariable la cera del sello -le aseguré-; pero ¿por qué tus palabras, que yo tanto he anhelado, ahora se elevan tanto que mientras más las sigo, las comprendo menos?

Entonces Beatriz le responde con una crítica a la escuela en la que se ha formado y a los conceptos que utilizaba hasta hace poco. Dante insiste que nunca se había alejado de ella y la prueba está en que no guarda remordimiento alguno. Ella, sonriendo, le explica que esa falta es por que “hoy mismo has bebido de las aguas del Leteo.” Para la purificación total falta que beba de las aguas del Eunoé, donde se se reaniman los buenos y adormecidos recuerdos. Al final, con sutileza y sinceridad, el florentino nos dice que ya no le queda espacio para escribir la experiencia de beber estas aguas, pues las hojas que estaban destinadas al Purgatorio, se han completado y no quiere excederse en su oficio. El canto termina con un terceto donde nos dice que beber de esas aguas le sentaron de maravilla, por lo que se siente como planta que le han brotado nuevas hojas” entonces me sentí realmente purificado y dispuesto para subir a la celestial morada”.

A partir de mañana, empieza la lectura del Paraíso, la parte más contrastante con nuestra moderna manera de pensar y tal vez la que menos adeptos tiene, sin embargo para una cabal comprensión de la intensidad de la obra, hay que aventurarse en su lectura y sacar lo mejor como de un inagotable pozo, sobre todo como propondré, porque posibilita la reflexión sobre la reconciliación del hombre con el cosmos: nuestro paraíso cada vez más perdido y alejado.

Ahora bien, entre la composición del Purgatorio y el Paraíso median unos cuantos años. Me parece que Dante ha de haber quedado exhausto después de componer la segunda parte. También ha de haber quedado satisfecho y extasiado. Me parece que el narrar su viaje al inframundo constituyó una experiencia individual que en realidad lo purificó. ¡Quién se atrevería a decir que ha bebido de las aguas del Leteo y del Eunoé sin tener ese grado de certeza! Y la certeza la tenemos ante nuestros ojos, como la figura invariable que guarda la cera del sello. Y ese ejercicio de escritura que ayudó al Bardo, ahora nos lo entrega como un regalo. La Comedia exige la participación activa del lector, es por ello que en muchos pasajes apenas se dejan entrever las situaciones, los símbolos, los actos y las acciones. En otros de plano se oculta lo más importante. Dante quiere nuestra colaboración. No el lector pasivo y adormilado, sino el que participa con los ojos cada vez más abiertos.

La clave para comprender esta propuesta de lectura, creo encontrarla en la parte donde Beatriz le dice que escriba como testigo. Según Giorgio Agamben:

En latín hay dos palabras para referirse al testigo. La primera, testis, de la que deriva nuestro termino
“testigo” significa etimológicamente aquel que se sitúa como tercero (terstis) en un proceso o litigio entre dos contendientes. La segunda, superstes, hace referencia al que ha pasado hasta el final por un acontecimiento y está, pues, en condiciones de ofrecer un testimonio sobre el.”

Dante cumple a cabalidad con estas dos acepciones. Por un lado en su viaje sólo observa como tercero en el litigio entre el ser humano y el más allá. Por otro, él también experimenta ese viaje en carne propia y puede regresar para contarlo. Según Agamben, quien en realidad experimenta un acontecimiento – como los judíos en los campos de concentración- cuando regresa se queda mudo y sin palabras para poder comunicarlo. ¿Es esto así? Si el viaje de Dante al Infierno, el Purgatorio y el Paraíso no hubiese sido una ficción literaria, tal vez no lo hubiera podido narrar.

Theodor Adorno dijo que la poesía sería imposible después de Auswichtz. Me parece que lo que es imposible después de un hecho traumático es la prosa y lo crudamente literal. La poesía o la literatura en general, son la única posibilidad que tienen los parias y exiliados para expresarse subrepticiamente. Tal vez Dante no viajo al más allá, pero nos narró muchas de sus experiencias personales de forma alegórica y por ello, al ser testigo de su propia vivencia y metamorfosearla, trasmite problemáticas universales y que trascendieron su tiempo. Y es que la poesía, aquella que convoca a la Diosa Blanca, es un constante diálogo con el doble o lo que Jung llama la sombra.

Ahora bien, el viaje de Dante es a la vez individual y colectivo. Habla sobre una liberación individual sin olvidar que se forma parte de una comunidad de la cual se forma una relación dialéctica. A este respecto el joven Marx señala:

Por cuanto el verdadero ser comunitario, es la esencia humana, los hombres, al poner en acción su esencia, crean, producen la comunidad humana, la entidad social, que no es poder abstracto-universal, enfrentado al individuo singular, sino la esencia de cada individuo, su propia actividad, su propia vida, su propio goce, su propia riqueza, su propio egoísmo. La realidad de esta comunidad no depende de la voluntad humana; pero, mientras el hombre no se reconozca como hombre y, por tanto, organice al mundo de manera humana, esta comunidad aparecerá bajo la forma de la enajenación. Debido a que su sujeto, el hombre, es un ser enajenado de sí mismo. Esta comunidad son los hombres; no en una abstracción, sino como individuos particulares, vivos, reales. Y el modo de ser de ellos es el modo de ser de la comunidad.

Dante hizo una reflexión intensa sobre su individualidad y así nos otorgó una crítica de la comunidad que le tocó vivir. Y lo hizo por medio de la poesía, aquella luz que permite columbrar un mundo donde el hombre en comunidad se reconozca como hombre y como parte del cosmos.

Los coyotes de la política: No es The Walking Dead, son los zombies políticos

¡No es The Walking Dead, son los zombies políticos!

No es The Walking Dead la serie famosa de la plataforma “Netflix” son los zombies políticos, aquellos que han despertado y recorriendo las colonias y los Barrios populares de Pachuca y Mineral de la Reforma, con el fin de convencer votantes con su precariedad de ideas y proyectos para nuestra Ciudad; tienen más desarrollado un brazo que se encarga de agitar un banderín con el logotipo de su partido, y del otro folletos que solo presentan su imagen con la misma pose que la mayoría.

Al igual que los muertos caminantes, buscan ideas que puedan retroalimentar su campaña, porque si, la pobreza política de tener un líder fuerte en Pachuca y Mineral es evidente, al parecer la mayoría fue impuesto, por dedazo, porque ni en su casa los conocen.

La falta de trabajo en la Ciudad de parte de los Candidatos demuestra que no falta hacer mucha labor para merecer una Candidatura, la estrategia marcada es simplemente simular e invertir en las poderosas redes sociales, aquellas que manipulan la percepción del ciudadano para convencer con likes, videos y material innovador, esos son los instrumentos modernos que desvían o atención del verdadero contenido que debe de importar, un proyecto sustentable, sólido, estudiado y justificado para Hidalgo.

A ciudadanas y ciudadanos, amigas y amigos, hay les encargo que les pregunten a los Candidatos, que propuestas sustentables y tangibles tienen para beneficio de nosotros, discutan ideas y háganles saber las problemáticas que vivimos día con día.

Aldo Suah Islas Ruiz.
Asesor político.
Integrante de la Unión de Barrios Altos de Pachuca.

#Dante2021 Purgatorio Canto XXXII: La historia y el instante

Para mi sorpresa, Dante no narra el momento en que Beatriz lo mira a él. No estamos hablando de miradas de enamoramiento, aunque amor las inspire. Y es que a mi mentalidad literalista le cuesta trabajo realizar los otros planos de lectura. Más cuando se trata de cuestiones tan personales como la relación de un hombre y una mujer. Pero no hay que olvidar que Beatriz es también la alegoría de la Fe. es cierto, la manera en cómo el florentino nos relata su encuentro tiene tonos eróticos. En eso no se diferencia de la poesía mística de San Juan de la Cruz o Santa Teresa. Y eso que apenas estamos en el paraíso terrenal. Sin embargo, la visión y lo visual tienen mayor peso en la Comedia que en el arrobamiento espiritual de los poetas españoles. Ese arrobamiento, por así decirlo, es más carnal y por lo tanto más erótico. O para ser más justo, en la Comedia lo visual tiene connotaciones místicas y sensuales como pocas veces yo he leído.

Ahora bien, en este canto Beatriz está sentada bajo el árbol de nuevo follaje. En torno a ella están siete ninfas:

Poco tiempo serás habitante de esta tierra – me dijo mi amada- más vivirás por siempre conmigo como ciudadano de esa Roma que también es la patria de Cristo, por lo que al regresar al mundo deberás escribir todo lo que has visto. Y como yo me encontraba por completo sometido a su voluntad, hice lo que me dijo.

No es la primera vez que en la Comedia se señala la importancia de narrar el viaje. Sin embargo, la petición de Beatriz plantea otros cuestionamientos ¿Para qué querría Dios que se narre lo que hay en cada una de las partes del más allá? ¿Por qué eligió a un poeta y no a un filósofo o a un profeta?

Siguiendo con las afinidades electivas que he ido encontrando a lo largo de la lectura, la tesis III sobre la filosofía de la historia de Benjamin, señala:

El cronista que narra los acontecimientos sin distinguir entre los grandes y los
pequeños, da cuenta de una verdad: que nada de lo que una vez haya acontecido ha de
darse por perdido para la historia. Por cierto, que sólo a la humanidad redimida le cabe por
completo en suerte su pasado. Lo cual quiere decir: sólo para la humanidad redimida se ha
hecho su pasado citable en cada uno de sus momentos. Cada uno de los instantes vividos
se convierte en una citation À I’ordre du jour, pero precisamente del día final.

Yo encuentro que en este canto el poeta narra una nueva posibilidad de entender la historia de la humanidad. Y lo hace presentándonos la historia de una humanidad redimida desde su visión del paraíso terrenal y con unos cuantos personajes. Al final del canto aparece una prostituta custodiada por un gigante con el que de cuando en cuando se besa. Ella mira a Dante. El feroz amante la golpea por todo el cuerpo, desata el carro y la arrastra por la selva hasta que se pierden de vista. Con esta imagen parece decirnos que, desde antes del inicio de la historia, en el paraíso terrenal, ya estaba el juicio final en germen. Cristo es el enviado de Dios ante los hombres. Dante es un hombre enviado por los hombres. O mejor dicho, es un hombre que se extravío mientras caminaba como cualquiera. Por eso es el poeta de la esperanza y no el profeta a quien la divinidad dicta las palabras: él, como representante de la humanidad, anuncia la certeza de la redención.

#Dante2021 Purgatorio Canto XXXI: Dante, Beatriz y la mirada

La primera vez que Dante vio a Beatriz, fue cuando ella tenía 9 años y no volvía a verla hasta nueve años después. Un número místico para el florentino. La vida de Beatriz fue breve, a los 23 años murió. No se sabe a ciencia cierta cuántas veces ni de qué manera el poeta y la musa convivieron. Tal vez, ironías de la vida, la vio tan sólo tres veces.

Este canto es una continuación del primer encuentro en el más allá entre los amantes. Dante admite el que se dejó seducir por falsos placeres cuando su rostro dejó de estar presente. Beatriz, entre otras cosas contesta:

Ni la naturaleza ni el arte te causaron jamás el encanto que te producían los hermosos miembros en los que se contenía mi ser mientras vivía, y que ahora no son más que despojos de la tierra.

Dante aún no la puede ver en el Purgatorio porque tiene un velo. Aún hay culpas que no le permiten ver. Se le presenta una ensoñación y hay una mujer que le dice que sujete su mano, pues está sumergido en el río hasta la garganta. Después lo sumerge con ambas manos todo el cuerpo, sale del río y le presenta a otras tres ninfas que se disponen a llevarlo ante su presencia, no sin antes las tres hermanas se ocuparán de preparar sus ojos:

Procura tener la vista fija, pues hemos puesto en tus ojos las esmeraldas desde las que Amor,en un tiempo, lanzó sus flechas sobre ti.

Mil deseos, más ardientes que una llama, hicieron que yo fijara los ojos en aquellos que contemplaban al grifo con tal fijeza, que este se reflejaba en ellos; pero aparecía su imagen a veces con una naturaleza a veces con la otra, como juega la luz sobre la superficie de los espejos. Imagina, lector, cuál sería mi maravilla al ver que él se encontraba inmóvil, pero su imagen se transformaba de esa manera.

La manera en que lo abigarradamente visual se despliega a lo largo del poema es palpable para cualquier lector de la Commedia. Creo intuir que eso es lo que le da la atmósfera de sueño y alucinación que tiene cada canto. En esta ocasión, presenta la manera en que el ser humano y la fe se miran por primera vez. Antes de que Beatriz miré a Dante, él ve en sus ojos al grifo, aquel ser mitológico, mitad león, mitad águila: al mirarla ve la magnificencia de Dios que es mirada por ella. Las ninfas le piden que voltee a ver al que en vida fue su amante. El canto termina antes de que los dos mutuamente se miren. Los misterios que unen al hombre con la fe son casi imposibles de ser pintados o escritos. Estamos ante lo inefable.

Ayer comparé a T.S Eliot con Dante. No soy el primero ni el último que lo ha hecho. Tampoco soy el primero en encontrar grandes diferencias. Eliot al igual que Ezra Pound, ni siquiera nos presentan una imagen del purgatorio. Todo es infierno y desgarramiento. Balbuceo e imágenes rotas. Por ejemplo, una de las partes que componen Tierra Baldía, se llama Muerte por Agua. Una muerte que no purifica ni trae esperanza. A diferencia de la ninfa cuando sumerge a Dante. Para Eliot, los hombres y las mujeres están huecos, llenos de paja como espantapájaros. Dante, más aún que en la naturaleza y el arte, encuentra la unión con la divinidad en la sensualidad del cuerpo femenino. Por él se extravía y por él conoce la fe en Dios.

El Tlacuache Citadino: Emiliano C. García Estrella: un fuertense en el Congreso Constituyente de 1916-1917

*Norberto Soto Sánchez

La Constitución Política de 1917 es producto de la lucha popular revolucionaria emprendida contra la dictadura de Porfirio Díaz desde 1910, es decir, es la síntesis de muchos anhelos populares que se encontraban latentes y que obedecen a necesidades apremiantes de los pueblos que conforman la nación mexicana. La Carta Magna traza límites entre los poderes de la Federación y define la relación entre éstos y los tres órdenes de gobierno. Es la base sobre la cual queda establecida la organización de las instituciones, el gobierno y el ejercicio del poder. A nivel del Constitucionalismo Universal, es un documento sumamente importante, pues en ella quedaron plasmadas fuertes reivindicaciones sociales y políticas como las garantías individuales (art. 1º), la garantía a la educación laica y gratuita (art. 3º), la libertad de prensa, asociación, de opinión y de ocuparse en la actividad que el ciudadano elija, siempre y cuando ésta no altere el orden público (art. 6º), la libertad religiosa y la relación Estado-Iglesia (art. 24), la reforma y el reparto agrario (art. 27), la forma de gobierno federalista (arts. 39 & 41), así como los derechos laborales (art. 123). Por ello, podemos decir que fue una Constitución de vanguardia para la época.

En este proceso hubo un revolucionario del norte de Sinaloa que tuvo la oportunidad de participar en el Congreso Constituyente de 1916-1917 representando al Distrito 5º Federal, correspondiente a El Fuerte: Emiliano Celso García Estrella. Emiliano nace un 6 de abril de 1876 en el hoy pueblo mágico de El Fuerte, Sinaloa, localidad en la cual realizó los estudios de primaria y secundaria, para, posteriormente, continuar adquiriendo saberes en la preparatoria del Colegio Civil Rosales (antecedente histórico/institucional de la actual Universidad Autónoma de Sinaloa). Tuvo formación como médico en los colegios León XXIII y el Liceo de los Varones de la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Sin embargo, por razones que se observan poco claras en algunas reseñas biográficas escritas en torno a él, deja trunca su formación profesional en 1896, a los 20 años, regresando a su tierra natal para incursionar en actividades agrícolas, en la poesía y, sobre todo, en el periodismo liberal militante.

Es así que, según relatan Gilberto López Alanís & Saúl Alarcón en su obra titulada “Sinaloa en el Congreso Constituyente 1916-1917”, para 1906 Emiliano García ya contaba con una trayectoria de cerca de 10 años como enemigo declarado del régimen porfirista y como un férreo defensor de quienes habían caído presos a razón de la crítica que realizaban contra la dictadura. Por ello, aún con los riesgos que implica el haber operado en la semi clandestinidad que requería la causa, llega a ser un difusor del periódico “Regeneración” (cuyo primer número se publicó en México el 7 de agosto de 1900) en el distrito de El Fuerte. No hay que olvidar que esta publicación era el órgano de propaganda donde se transmitían las enérgicas e incendiarias ideas de liberación que en sus páginas eran escritas por la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano (PLM), dirigida por los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón, y publicada en 1906 desde las oficinas que en ese tiempo ocupaba el PLM en el domicilio 107 North Channing, de la ciudad de Saint Louis en el Estado de Missouri, en “el otro lado”, al norte de la frontera de nuestro país.

Sin embargo, su activismo no se limitó solo a repartir estos importantes documentos entre los simpatizantes de la causa ya que, coordinando esfuerzos con José García de León y Mariano Bermúdez (director y colaborador, respectivamente, de los semanarios maderistas El Paladín, publicado en Mochicahui y El nuevo Paladín, publicado en El Fuerte), redactó y distribuyó diversos artículos de oposición al porfiriato; la represión del régimen de Díaz en el Estado no se hace esperar y pronto son objeto de una persecución feroz y múltiples atentados. En este tiempo inicia la formación de Emiliano García como un militante del PLM que se está fogueando en la confrontación y la violencia política de la época, su brío es puesto a prueba, pero su convicción y sus anhelos de justicia social y democracia resultan avantes: la voluntad revolucionaria prevalece y, no solo eso; se fortalece.

Tras el fallecimiento de Francisco Cañedo (5 de junio de 1909), general porfirista y gobernador de Sinaloa durante casi 33 años hasta ese momento, se abre un nuevo proceso electoral para la gobernatura del Estado. En este contexto, Emiliano García se suma, a lado del coronel y periodista liberal José María Rentería -quien además era veterano de la guerra contra la intervención francesa-, a la campaña para gobernador del licenciado José Ferrel, quien se enfrentaba al candidato oficial de la dictadura, Diego Redo. De esta etapa surgen el Club Político Ferrelista y el Club Democrático Sinaloense, participando Emiliano en ambos y, además, colaborando con una nueva experiencia de periodismo crítico en el Estado: el periódico El Reporter.

Hay un episodio curioso que menciona el Dr. Saúl Alarcón en su trabajo de investigación titulado “Juan M. Banderas en la Revolución”, en el que se retrata la actitud paternalista y déspota del general Díaz, así como el clima represivo que impuso en el país y el temor que infundía en algunos actores de la vida política incluso de las provincias. En este pasaje con tintes anecdóticos, se relata que José Ferrel, antes de iniciar la campaña, tiene la ingenuidad de solicitar una audiencia al general Porfirio Díaz, el cual le da respuesta favorable, citándolo en la Ciudad de México para tener una conversación en la que el dictador le aseguraría con “sinceridad” que “tendría toda la libertad electoral y que él, como Presidente, vería con alegría la madurez del pueblo en la lucha electoral” … Al regreso del licenciado José Ferrel a Sinaloa, Díaz ordena inmediatamente al aparato gubernamental que le pusieran todos los obstáculos posibles y que se desplegaran dispositivos de vigilancia alrededor de los cuadros más notables de la causa antirreeleccionista en el Estado, entre ellos García… La dictadura no estaba dispuesta a ceder en el ejercicio del poder.

A pesar de esto la campaña electoral ferrelista, en la cual participa Emiliano García, adquiere las cualidades de una verdadera movilización popular donde empezaban a configurarse los pilares de lo que pronto sería la revolución maderista en Sinaloa. Las elecciones se llevaron a cabo el 8 y el 25 de agosto de 1909. La población tiene la certeza de la victoria de Ferrel, pero poco importa la percepción y el descontento de los sinaloenses; el Congreso del Estado declara al porfirista Diego Redo gobernador electo con 35,985 votos a su favor contra 15,790 de José Ferrel (según datos proporcionados por Alarcón en la investigación referida). Para el pueblo de Sinaloa esto significó la imposición descarada de Redo, a pesar del triunfo abrumador de Ferrel. Al llegar a la gobernatura lo que hace Redo es dar continuidad a las políticas y al clima antidemocrático y represivo que caracterizó a la administración del general Cañedo, pero ello, aunado al fraude electoral, lo que terminará ocasionando es generar una ola de simpatizantes de la causa antirreeleccionista en la entidad.

En este clima político ya hiperpolarizado es que Emiliano García continúa su labor como propagador de ideas mediante la prensa a través del periódico El Alfiler; en esas andanzas lo toma el llamado a las armas de Madero en noviembre de 1910. Conforme se desarrollan los acontecimientos de esta primera etapa de la Revolución García, junto a otros compañeros del hoy pueblo mágico, se radicaliza y, para los primeros meses de 1911, deciden dar un paso más allá de la labor periodística para integrarse a la lucha armada, organizando el grupo guerrillero Leales del Fuerte, del cual él fue comandante. Ellos recibirán su bautizo de fuego en la toma de Navojoa el 17 de mayo de 1911, bajo las órdenes del coronel Benjamín Hill. Logrado el derrocamiento del dictador Porfirio Díaz tras los acuerdos del 21 de mayo de 1911 en Ciudad Juárez, Emiliano García vive un periodo de cierta calma. A finales de ese año funge como Agente del Ministerio Público en Mazatlán y, para 1912, ocupa brevemente el cargo de Presidente de El Fuerte, pues para inicios de 1913 se registra que él ya se está desempeñando como recaudador de rentas en ese Distrito. En ese cargo estaba cuando ocurre la decena (o quincena) trágica que culmina con los asesinatos de Gustavo A. Madero y Adolfo Bassó Bertoliat (el 19 de febrero) por órdenes del general Manuel Mondragón, así como del Presidente Francisco I. Madero y del Vicepresidente Pino Suárez (22 de febrero) por órdenes del general Victoriano Huerta. Es así que, posterior al golpe de estado, Emiliano García vuelve a las armas y se adhiere a la causa del Plan de Guadalupe redactado por el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza. Después de algunos breves hechos bélicos en el Distrito, el comandante García es aprehendido por las tropas huertistas, ordenándose terminantemente su fusilamiento.

No obstante, sus compañeros de la guerrilla Leales del Fuerte se movilizan rápidamente logrando el secuestro político de algunos familiares del Prefecto de Distrito Dionisio Torres, los cuales fueron intercambiados para lograr su liberación. Una vez fuera de prisión no duda en continuar la lucha armada contra los golpistas, y se une a las fuerzas revolucionarias que estaban operando más al norte del país, participando en importantes combates acaecidos en los poblados de Agua Prieta y Naco, Sonora. Luego de estas experiencias de armas García regresa al norte de Sinaloa, teniendo la oportunidad de participar en el recibimiento de Venustiano Carranza en Chinobampo, El Fuerte, Sinaloa el 12 de septiembre de 1913, quien había cruzado la Sierra Madre Occidental partiendo de Parral, Chihuahua con una escolta de alrededor de 150 hombres y su Estado Mayor, dirigido por el coronel Jacinto B. Treviño.

Para 1916 llega a ser presidente municipal de El Rosario (Sinaloa), pero a finales de ese mismo año resulta electo al Congreso Constituyente de 1917 como diputado propietario representando al Distrito 5º, al cual pertenecía El Fuerte. Le toca presenciar los debates que darán forma a la Carta Magna de nuestro país, en los cuales, por ejemplo, se llevaron a cabo intensas discusiones en torno al artículo 3º de la Constitución de 1917, mismos que iniciaron en diciembre de 1916, y en donde, según nos indica Armando Soto en su texto titulado “El artículo 3o. constitucional: un debate por el control de las conciencias”, se vislumbraron dos corrientes: la primera, siguiendo la tradición juarista-liberal (llamados “liberales moderados”), y de la cual era partidario Venustiano Carranza, curiosamente no tenía problema en retomar la esencia del artículo 3º de la Constitución de 1857, en el que no se especificaba el carácter laico que debería tener la educación pública. La segunda corriente, llamada positivista (también progresista y/o jacobina/radical en algunas otras investigaciones), estaba encabezada por los generales Álvaro Obregón y Francisco J. Múgica, y planteaba que la educación debía ser laica y gratuita. Emiliano C. García, el congresista constituyente fuertense, se adhiere a esta última tendencia, y el 16 de diciembre de 1916 vota a favor de la aprobación del artículo 3º constitucional incluido en la Constitución promulgada y firmada el 5 de febrero de 1917.

*Psicólogo y Maestro en educación.

El Tlacuache Citadino: Los Camanteopos en la cosmovisión Yoreme

LOS CAMANTEOPOS EN LA COSMOVISIÓN YOREME

Por Luis Espinoza Sauceda

Por pláticas, imagino que los camanteopos son lugares cavernosos o cuevas profundas insertadas en los acantilados, donde los pascolas se consagraban. Una especie de ombligo de la tierra. Pero no solo así como lugar desprovisto de espíritu, muerto, sino que se entiende habitado por una especie de creador para la aquiescencia al pascola con todos los retos que implicaba. También tiene la denominación de lugar del encantamiento, en una versión más castellana.

Indagar en la etimología de camanteopo es no tener suerte, no encontrar nada que aporte luz al esclarecimiento de esta palabra o al origen de la misma. Se pueden tener muchas vicisitudes, incluso pensar que no existe, o en el peor de los casos negarla, como les ha pasado a los indios de este país, una cultura negada a pesar de que sus expresiones sean tan persistentes y trascendentes en la identidad de los pueblos.

Mario Gill en el libro “La Conquista del Valle del Fuerte”, cita a Fray Andrés Pérez de Ribas, quien escribe “…Era Sinaloa una selva de fieras y una cueva de los demonios, donde habitaban millares de hechiceros. Era un monte espeso de breñas, un eriazo donde no nacía planta que diese fruto, sino espinas y abrojos. Era peor que un Egipto, cubierto de tinieblas palpables…”. Evidentemente el pasmo del jesuita a su paso es incontrolable; más que un choque por las condiciones agrestes del territorio, se percibe un desafío espiritual que circunda lo que escribe. Además, ¿por qué compararlo con Egipto y no algo más asequible? ¿Acaso se refería con esto a la magia de los yoremes y prácticas distintas a los rituales católicos por demás conocidos? ¿O simplemente era una simple alusión a los pueblos asentados a las orillas de los ríos?

Esa aseveración evidencia el choque de dos culturas o civilizaciones, donde la europea golpea en el corazón de la cosmovisión de los nativos, quienes no tenían dios ni señores que influyeran de manera decisiva en su comportamiento. Sus prácticas religiosas de orden totémica están ejemplificadas en la danza del venado o, en su caso, en la alegoría a los animales de la región en el baile de los pascolas.

El camanteopo ofrece un acercamiento a través de las vivencias que lo sitúan en el pensamiento colectivo como un ente concreto que ofrece una versión y, posiblemente, habrá más. Cuentan, en una ocasión un vaquero se perdió en el rumbo de Papariqui, en las proximidades del río Fuerte; los cerros le escondieron el sol cuando sin percatarse buscaba la vereda que lo llevó hasta ahí. Daba vueltas y vueltas entre breñas y piedras blancas, más blancas de lo común, como si poseyeran luz propia. Ensimismado reaccionó cuando el viento le trajo el cantar de invisibles millares de pájaros, los sentía arremolinarse sobre su silueta, hasta creía verlos de todos los tamaños y variopintos. El instante de la desesperación y el deseo mismo lo alentaba a quedarse en la lóbrega tarde a contemplar los pajarillos de un cantar exuberante y piadoso, una utopía que se sentía en el lugar. Un ambiente de misericordia y guerra se complacía con su presencia y un telúrico regurgitar de música de instrumentos variados seducían e invitaban al enigma; eso lo volvió un hombre cobarde. Desde luego, experimentó sentimiento de miedo inconfesable que no se resiste en los pies, y sin importar llegar con la camisa desagarrada y que le preguntaran por el sombrero, prefirió irse y contarlo.

Las naciones indígenas tenían sus centros ceremoniales, que eran como las conocemos ahora enramadas de varas, pero el lugar en que se realizaba el rito de iniciación era en los camanteopos, lo que factiblemente podría representar el inframundo, donde se supone que se encontraban con el otro o quien les daba la confirmación en la práctica terrenal. Ahora se cree que son cuevas donde habita el diablo, como una forma de infundir el miedo o el desprecio. Lo refieren como algo malo, pero en el fondo lo que se ataca es la cosmovisión india.

Se dice que no hubo pascola reconocido en el pueblo de Baca sin antes haber entrado al camanteopo. Vienen al caso Toribio Valenzuela y Juan Botas, últimas generaciones recordadas. Seguramente hubo muchos más. Sin embargo, se discurre en ellas porque ineludiblemente es el pasado de las fiestas religiosas, con el que se acercaron al ramadón para vivir momentos que desafortunadamente no sabemos si volverán. Pero todavía peor, es la gloria negada de esa posibilidad de expresión a tal magnitud.

Es paradójico narrar una práctica irrenunciable en el pasado de una nación para volver sus fiestas religiosas más floridas y provistas de magia, cuando en el presente se ha abandonado esa expresión, aunque a lo mejor se siga practicando lejos de las miradas ajenas. No todo muere o sucumbe al miedo ¿o sí?

#Dante2021 Purgatorio Canto XXX: Llorar en momentos apocalípticos

Como que voy comprendiendo mejor la rara despedida. Coincide con la primera y única vez que, de labios de Beatriz, el Bardo escucha su nombre: “Dante, no llores por la partida de Virgilio; no llores así, son otros los recuerdos por los que podrías llorar”.

Con estas palabras el florentino recibe una especie de segundo bautizo. Y lo recibe con profunda humildad. Nos dic, volví a escuchar el eco de mi nombre -que por necesidad se dice aquí-“. ¿Por qué es necesario que a estas alturas de la Comedia se diga su nombre y no antes o después? Para aproximarme a una explicación, me parece que hay que retomar la concepción de la historia que sustenta la obra, el amor como acto sincrónico único. Sí ese acto es el eje en el que se sustenta el poema, tiene que servir también para interpretar cada uno de los cantos. Desde luego, también tiene que servir para interpretar el poema en su conjunto, pero esa reflexión me la reservo para cuando inicie el paraíso.

Prácticamente cada canto tiene una parte donde se muestra con intensidad ese acto sincrónico. Es como un punto nodal donde gravitan los demás versos. Pero incluso si no logramos distinguir del todo ese punto, en cada uno de sus tercetos, que dijimos eran el sujeto en este literario arte de la fuga, hay una serie de elemento que se relacionan e interactúan con el argumento total del canto. Por ello es constante que Dante nos diga que hay cosas interesantes que quisiera contar, pero que es mejor que relate otras ante el medido espacio-tiempo que tiene en cada canto.

Creo que la respuesta de por qué es nombrado en ese preciso instante, se explica en cada una de las partes del Canto XXX. No me detendré más en unos cuantos versos:

De la misma manera que en el Juicio Final se levantarán todos los bienaventurados saliendo de sus sepulcros y celebrando la recuperación de su voz, así a la voz del anciano se levantaron sobre el carro divino cien ministros de la vida eterna

Cuando Dante sabe que la hermosa mujer que lo deslumbra es Beatriz, agacha el rostro por la vergüenza. Beatriz guarda silencio y los ángeles empiezan a cantar: “Por sus dulces acordes comprendí que se compadecían de mí más que si hubiesen dicho: ¿por qué te mortificas? Entonces el hielo que tenía adherido al corazón se trocó en suspiros y en llanto?” Si recordamos que es en el último círculo del infierno, en el lago de hielo, donde las almas no pueden llorar, se entenderá mejor la intensidad de la escena. Dante es como los bienaventurados que en el Juicio Final salen de su sepulcro. Al ser nombrado ha recuperado la voz.

Walter Benjamin señalaba en las Tesis sobre la Filosofía de la Historia que el momento mesiánico es aquel donde los agravios cometidos a las generaciones pasadas se hacen presentes. Los muertos que no tienen voz, toman los cuerpos y la palabra y el alma de los vivos. Precisamente como nos muestra Dante su visión del Juicio Final. Desconozco si el filósofo judío-alemán era lector de la Comedia, pero esa afinidad electiva con el summo poeta, creo que no le hubiera desagradado.

A mi torpe modo, encuentro también una afinidad electiva con lo que he venido reflexionando desde hace algunos meses. Este blog se llama Apocalíptik porque considero que este es el momento de lo que Benjamin, desde su tradición judía, llamó momento mesiánico, y que yo prefiero llamar momento apocalíptico por mi tradición católica. Es ahora cuando los muertos se levantarán y tendrán voz y cuerpo. Es mi apuesta política y tal vez, como ha sucedido muchas veces me equivoque y el momento del Juicio no llegue aún. Desde luego, rechazo la visión apocalíptica de un Dios justiciero y que en medio de llamas, destrucción y muerte, juzga a vivos y muertos. Ese Dios que aparece en el libro de San Juan y que tan bien critica D.H. Lawrence. Además como ya escribí anteriormente, soy ateo. Más bien me imagino que el acontecimiento apocalíptico es y será como le ocurrió a Dante con Beatriz: él bajó la mirada por la vergüenza. Era culpable de sus pecados. Un canto de ángeles que llegó a su corazón hicieron que llorara. Había sido nombrado por la mujer que en el paraíso trasmuto aún más hermosa. Con el tributo de sus lágrimas alcanzó cuando menos el paraíso terrenal.

Es difícil rebatir la hipótesis de que el 2020-21 es un punto de quiebre severo para el sistema. El siglo XXI es joven pero ya es mayor de edad. ¿Qué sigue? Para Dante el paraíso celestial. ¿Y para nosotros? Soy apocalíptico. Seguramente algo peor. El tan cacareado capitalismo digital totalitario, sólo de inicio. Soy pesimista, pero con esperanza. Tal vez hay una luz al final del túnel: los muertos en voz de las mujeres, los campesinos, los trabajadores, los desempleados, los niños, los ancianos, los animales, los bosques…están pidiendo la palabra. T. S. Eliot, decía en los últimos versos de su poema Los Hombres Huecos, que el mundo acabaría en un lloriqueo. Como en otras cosas, tenía un don poético-profético como Dante. Tal vez el momento llegó. Al menos las lágrimas que se han derramado en todo el mundo por millones de personas desde hace más de un año, han pagado el tributo ¿Qué sigue? ¿Quién puede saber cuántas de esas lágrimas se quedaron selladas en lo más profundo del corazón?

Ruralidades: columna de Miguel Carrillo Salgado

Algo sobre el autor:

Es profesor de la Universidad Intercultural del Estado de Hidalgo y doctorante en el posgrado en Desarrollo Rural. Ha trabajado con distintas organizaciones civiles y ha emprendido distintos proyectos con campesinos, ultimamente con cafetaleros y artesanas de la Sierra Otomí-Tepehua. Le gusta andar en bicicleta. La luz que ilumina sus días es su hija Hyadi, que significa sol en otomí. Le gustan las caguamas aunque se enoje Anaya.

¿Qué podemos aprender de aquellos paradigmas de vida que se catalogan como “incultos”, “bárbaros” o “retrasados”?

Por Miguel Carrillo Salgado

Hoy en día se ha hecho constante la incertidumbre, el riesgo y la vulnerabilidad sobre la sociedad global, pues vivimos epidemias sanitarias y fitosanitarias que ponen en entredicho la vida; abruptos cambios climáticos con afectaciones a los cultivos y múltiples actividades de dependencia humana, como sequías y lluvias atípicas, altas y bajas temperaturas extremas que repercuten en las seguridad alimentaria, energética u otras dependencias humanas; crisis financieras que ponen en jaque a las economías nacionales; violencias que ponen en crisis a las democracias, los derechos humanos y la justicia. En general son panoramas de degradación ecológica, política, social y económica; sin embargo, no corresponden a órdenes divinos ni desarticulados, sino a una crisis unitaria y causada por la actividad humana, a una Gran Crisis (Bartra, A. 2009).

Es una crisis del capitalismo, el paradigma histórico que al menos lleva 200 años dominando a la humanidad. Del sistema que se guía por una racionalidad de acumulación y explotación sin importarle las altas emisiones de gases de efecto invernadero que calientan el planeta, de deforestación de los bosques, de extracción de minerales, del despojo de territorios, de concentración de la riqueza y brechas de desigualdad, entre otras afectaciones; no obstante, día a día se llega a una Sexta Extinción (Kolbert, en Barrera, 2017).

El capitalismo ha pregonado como premisa principal la modernización sustentada en la ciencia y la técnica para un supuesto progreso, desarrollo e industrialización. Ello a través de la economía monetaria, el consumo y los intercambios comerciales (desiguales, por supuesto) como acciones ligadas al “intelecto”, de relaciones racionales y frías con las cosas (la naturaleza). Además, antepone lo rural como un espacio social donde se da escaso intercambio, donde la existencia se funda más “sobre los sentimientos y los lazos afectivos, los cuales se arraigan en las capas menos conscientes del alma y crecen de preferencia en la calmada regularidad de las costumbres” (Simmel,1986:6).

Lo rural y su complejidad se someten a una perspectiva del evolucionismo darwinista que enmarca adjetivos referentes a lo atrasado, bárbaro o faltos de civilidad y de conocimiento, o dicho por la Real Academia Española, inculto o tosco (RAE, 2001). Se da una oposición a lo moderno; sin embargo, en esta coyuntura, para diversos movimientos, instituciones y sectores de la sociedad (la emergente agroecología, permacultura u otras corrientes), aquí se constituyen conformaciones sociales que portan elementos potenciales para estructurar alternativas y esperanzas de vida ante este contexto de gran crisis.

Lo rural viene del latín rurālis, de rus, ruris, a la vida en el campo en relación a labores agrícolas, pecuarias, forestales, piscícolas, de servicios ambientales, entre otras. Sin embargo, la mayoría de quienes desarrollan su vida aquí están en una condición de explotación y marginación por el propio capital. Incluso existe un capitalismo agroindustrial por un lado y el campesinado por el otro -uno de los actores que históricamente se han sustentado en actividades primarias, al menos desde la edad media-.

El campesino en México y América Latina, en su mayoría con una condición indígena, ha tenido la capacidad de sostener diversas diversidades, tanto epistemológicas, socioculturales, paisajísticas, agrícolas, biológicas, productivas y ecológicas; así como para reproducir una racionalidad de satisfacciones de necesidades materiales y simbólicas con apego a la tierra y al cuidado del territorio donde estén articulados.

Ejemplo de lo anterior lo podemos ver en los pueblos indígenas campesinos que están conservando alrededor del 35% de las áreas forestales y selváticas. Ello a pesar de la exclusión y marginación histórico-estructural (FAO y FILAC, 2021). Acciones y conformaciones sociales que toman relevancia para el planeta en su conjunto, pues en los bosques se alberga la mayor parte de la biodiversidad terrestre: el 80% de los anfibios, el 75% de las aves, y el 68% de los mamíferos. Además, cubren el 31% de la superficie terrestre (FAO, 2021).

Los bosques y selvas, además de ser el hábitat de biodiversidad, ofrecen servicios para el sostenimiento de la humanidad en el globo, pues enfrían el planeta, lo oxigenan y capturan carbono. Los territorios de las comunidades campesinas indígenas contienen alrededor de un tercio de todo el carbono en América Latina y el Caribe, lo que significa el 14% del carbono almacenado en los bosques tropicales a nivel mundial (FAO y FILAC, 2021:8).

Para muchos se les hace difícil reconocer la importancia de la persistencia campesina indígena, muchas veces denominadas “incultos”, bárbaros o retrasados; sin embargo, he aquí una pequeña muestra de lo mucho que hay que re-valorar… (continua en la próxima entrega).

Fuentes consultadas:

Barrera, Jazmina (2017) La sexta extinción de Elizabeth Kolbert. Sobre los hijos y el fin del mundo, Extinción/crítica/Noviembre de 2017, UNAM, en https://www.revistadelauniversidad.mx/articles/df61a538-e605-48c2-8afe-383f7bb79caf/la-sexta-extincion-de-elizabeth-kolbert

Bartra, Armando La gran crisis. Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales [en linea]. 2009, 15 (2), 191-202 [fecha de Consulta 17 de Abril de 2021]. ISSN: 1315-6411. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=17721684026

FAO (2021b) América Latina y su compromiso por restaurar y conservar los bosques en http://www.fao.org/americas/noticias/ver/es/c/1382417/

FAO y FILAC. (2021). Los pueblos indígenas y tribales y la gobernanza de los bosques. Una oportunidad para la acción climática en América Latina y el Caribe. Santiago. FAO. Enhttps://doi.org/10.4060/cb2953es

Real Academia Española (2020) en https://dle.rae.es/

Simmel, Georg (1986) Las grandes ciudades y la vida del espíritu en Cuadernos Políticos, número 45, México D.F., ed. Era, enero-marzo de 1986, pp. 5-10, en http://www.cuadernospoliticos.unam.mx/cuadernos/contenido/CP.45/45.3.GeorgSimmel.pdf

#Dante2021 Purgatorio Canto XXIX: Un acertijo sobre Seres Imaginarios

En este canto Dante muestra su visión del paraíso terrenal. Después de ver una procesión de almas vestidas de blanco radiante y los veinticuatro ancianos que venían de dos en dos, se “aparecieron en sucesión cuatro animales coronados de verdes hojas”.

En el Libro de los Seres Imaginarios, Borges menciona a estos cuatro animales, haciendo referencia al Libro de Ezequiel y la Revelación de San Juan. Después menciona la importancia de estos seres para el Zohar. Finalmente cita a diversos autores y hace digresiones y juegos literarios. típico recurso borgeano. Pero me pregunto ¿Por qué no cita a Dante? ¿Olvidó Borges que en el canto XXIX se hace mención a estos animales y que Dante nos propone un debate sobre seres imaginarios? No lo creo. El narrador argentino valoró el legado del summo poeta. Más bien, creo que es un guiño al lector curioso y que gusta de los juegos intertextuales y de la Divina Commedia. Además, estos animales no se los topa en cualquier sitio. Están nada más y nada menos que en el paraíso terrenal. Así los describe Dante:

Y cada uno de ellos estaba provisto de seis alas de pluma, y las plumas estaban cubiertas de ojos tan vivaces que los de Argos no se hubieran diferenciado de aquellos. Pero no malgastaré los versos, lector, en describir las formas de aquellos animales, hay otra intención que me llama poderosamente: pero si quieres saber cómo eran, lee a Ezequiel, quien los pinta según los vio venir desde el Septemtrión, con viento, nubes y fuego, y como los hales en esos escritos, así mismo eran aquí, salvo por las plumas; aunque en eso Juan está conforme conmigo y difiere de Ezequiel.

¿En que difieren los animales según el libro de Ezequiel y el de Juan? Espero pronto subsanar esa ignorancia que tengo de la Biblia. Aunque algo que sí noto es que el primer libro es del Antiguo Testamento y el segundo del Nuevo.

A continuación agrego la entrada que aparece en el Libro de los Seres Imaginarios, donde se habla sobre estos animales. Tal vez algún lector agregue nuevas explicaciones:

Jorge Luis Borges: Haniel, Kaftsiel, Azriel y Anael

“En Babilonia, Ezequiel vio en una visión cuatro animales o ángeles, «y cada uno tenía cuatro rostros, y cuatro alas» y «la figura de sus rostros era rostro de hombre, y rostro de león a la parte derecha, y rostro de buey a la parte izquierda, y los cuatro tenían asimismo rostro de águila.» Caminaban adonde los llevara el espíritu, «cada uno en derecho de su rostro», o de sus cuatro rostros, tal vez creciendo mágicamente, hacia los cuatro rumbos. Cuatro ruedas «tan altas que eran horribles» seguían a los ángeles y estaban llenas de ojos alrededor.
  Memorias de Ezequiel inspiraron los animales de la Revelación de San Juan, en cuyo capítulo IV se lee:

 Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y en medio del trono; y al derredor del trono cuatro animales llenos de ojos delante y detrás.  Y el primer animal era semejante a un león, y el segundo animal, semejante a un becerro, y el tercer animal tenía la cara como hombre, y el cuarto animal, semejante al águila que vuela.

Y los cuatro animales tenían cada uno por sí seis alas al derredor; y de dentro estaban llenos de ojos; y no tenían reposo día ni noche, diciendo: Santo, Santo, Santo es el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de venir.

  En el Zohar o Libro del Esplendor se agrega que los cuatro animales se llaman Haniel, Kaftsiel, Azriel y Anael, y que miran al Oriente, al Norte, al Sur y al Occidente.
  Stevenson preguntó que si tales cosas había en el Cielo, qué no habría en el Infierno. Del pasaje anterior del Apocalipsis derivó Chesterton su ilustre metáfora de la noche: «un monstruo hecho de ojos».
  “Hayoth” (seres vivientes) se llaman los ángeles cuádruples del Libro de Ezequiel; para el Sefer Yetsirah, son los diez números que sirvieron, con las veintidós letras del alfabeto, para crear este mundo; para el Zohar, descendieron de la región superior, coronados de letras.
  De los cuatro rostros de los “Hayoth” derivaron los evangelistas sus símbolos; a Mateo le tocó el ángel, a veces humano y barbado; a Marcos, el león; a Lucas, el buey; a Juan, el águila. San Gerónimo, en su comentario a Ezequiel, ha procurado razonar estas atribuciones. Dice que a Mateo le fue dado el ángel (el hombre), porque destacó la naturaleza humana del Redentor; a Marcos, el león, porque declaró su dignidad real; a Lucas, el buey, emblema de sacrificio, porque mostró su carácter sacerdotal; a Juan, el águila, por su vuelo ferviente.
  Un investigador alemán, el doctor Richard Hennig, busca el remoto origen de estos emblemas en cuatro signos del Zodíaco, que distan noventa grados uno del otro. El león y el toro no ofrecen la menor dificultad; el ángel ha sido identificado con Acuario, que tiene cara de hombre, y el águila de Juan con Escorpio, rechazado por juzgarse de mal agüero. Nicolás de Vore, en su Diccionario de astrología, propone también esta hipótesis y observa que las cuatro figuras se juntan en la esfinge, que puede tener cabeza humana, cuerpo de toro, garras y cola de león y alas de águila.”

La Cámara Lúcida: columna de Silvia Herrera León

Algo sobre la autora:

Silvia Herrera León es fotógrafa y maestra de inglés. Recuerdo el día que le compraron unas botas blancas, muy bonitas. Silvia tendría no más de siete años. En la mañana nos fuimos con los primos a jugar al potrero. En la tarde, al regresar a la casa de los abuelos, mi madre escandalizada le preguntó por qué había destruido las botitas tan bonitas. Mi hermana, que para ese tiempo ya estaba definiendo su genio, le contestó: Pues ¿Qué quieres? ¿Quieres que vuele?

“Cada 2 horas y media asesinan a una niña o mujer en México”

El pasado marzo cuando visité la exposición fotográfica  “Somos una y somos todas”, en las rejas del bosque de Chapultepec, hubo una imagen que llamó particularmente mi atención, era la de una muñeca flotando en un lago de agua turbia, mientras la miraba, escuché decir: “Es muy macabra” y el pie de foto lo era aún más, éste decía: “Cada 2 horas y media asesinan a una niña o mujer en México”, me dio  escalofrío leer dicha cifra.

Todos  y todas somos libres de estar a favor o en contra de ciertas manifestaciones, pero de igual forma tenemos la obligación moral de informarnos sobre lo que ha venido  sucediendo desde hace años en México; es una realidad visible para todo mundo la violencia persistente que vivimos las mujeres y niñas.  Debemos considerar que hay  pseudo periodistas y políticos,   que utilizan a su beneficio los movimientos de mujeres manifestándose en contra de la violencia; para tener más claro este aspecto,  sólo basta escuchar la  publicación de Carlos Loret De Mola, donde el pasado 11 de marzo, entrevistó a Diego Fernández de Cevallos, en su plataforma Latinus;  ambos  expresan su preocupación por este tema, aunque más adelante en esta entrevista, se devela su real interés.  No se trata de un partido político o de otro, se trata de ir atrás, para conocer cómo se ha gestado tan terrible situación.

Nuestra reflexión debe de ir más allá, mucho más de allá de un partido político,  unos muros pintados o de esculturas rayadas; ¿Qué es el arte?, ¿Para qué sirve?,  ¿Qué es  la arquitectura o la escultura?, ¿Por qué se enaltece hasta los cielos?, ¿Por qué nos incitan a defenderla más que a una vida humana?  

La esperanza  y la solución ya no está en el gobierno o en la política, está en el individuo desde su colectividad y sus iniciativas, las cuales pueden ser infinitas. El individuo existe dentro de una comunidad, en consecuencia todo trasciende,  tanto el que actúa, el que está en contra y aquel que permanece inerte. Cada acto o no acto tiene su propio valor en nuestra historia.

Actualmente la exposición fotográfica “Somos una y somos todas” se encuentra en espacio virtual, visítala en:

Exposición: https://hubs.mozilla.com/oqLvzq5/?hub_invite_id=rPF57V5

Visita guiada: https://youtu.be/fL0iAHaVRG8