El Tlacuache Citadino: Santiaguillo. El Jinete de la Noche

Luis Espinoza Sauceda

SANTIAGUILLO. EL JINETE DE LA NOCHE.

Los habitantes del pueblo de Baca, Choix, Sinaloa seguido hablan de Santiaguillo, el legendario jinete que cabalga por las noches buscando caballos que montar y almas que lo ayuden a salvarse. Además, aseguran que quien por los llanos y lomas cercanas al arroyo de La Sabana pase a media noche lo encontrará y descubrirá, en parte, lo que aquí les narro.

Estaba mi hermano tratando de desenmarañar los crines de su caballo que no le entraba ni la daga de lo retorcidos y anudados que estaban. El caballo estaba trasijado y le temblaban las patas, como siempre de pura ley que tenía, pero no así esta vez, le temblaban de la mala noche que había pasado. Le pregunté que le había pasado al caballo y me respondió: “Santiaguillo lo trenzó”. La verdad no le creí. Pensaba ¿cómo va conseguir hacer eso? ni un humano es capaz de hacerlo y ahora resulta que un tal Santiaguillo es todo un estilista.

Con el paso del tiempo, escuché muchas historias que se cuentan de él, tanto hombres como mujeres aseguran más de una ocasión haberlo escuchado pero no haberlo visto.

Dicen que un cazador hasta el rifle perdió. La cacería de los venados lo tenía obsesionado aunque escasamente uno o dos, a lo mucho, había cazado en toda su vida. En la mañana, en la tarde, en las noches, a todas horas hablaba de los venados, no tenía una plática distinta. Se preparó, en esta ocasión duró una semana buscando huellas de los venados para ver por donde pastaban en las noches. Aunque el lugar no le agradaba mucho porque estaba en las correrías de Santiaguillo, pero si nunca lo había visto ¡cuál miedo!

Por la tarde ya casi oscuro, le pide a su tío que lo acompañe que va a cazar un venado por el rumbo de La Sabana, en un llano con sembradíos de frijol. Cansado de acompañarlo todas las noches, -no voy a ir por ahora pero no vayas allí porque se aparece Santiaguillo -le responde su tío. No hace caso, agarró su vieja carabina 30-30, la lámpara, una cantimplora con poco de aguardiente, además otro tiro por si fallaba el primero.

Sigiloso llegó al lugar, no se preocupó de qué lado soplaba el viento porque no lo había, se sentó sobre un reventón de piedras grises, se colocó la lámpara en la frente, montó tiro y se concentró, enseguida tiró la luz lentamente y no apareció nada salvo unas liebres. Así estuvo a altas horas de la noche hasta que en algún momento, lo despertó un grito ladino en la lejanía, pero muy lejano, tendió la lámpara, no seguro de lo que había escuchado y se concentró en su presa que la tenía a escasos cincuenta metros, montó tiro en el mayor de los silencios cuidando que la noche no le revelara peligro al animal, su lámpara sujeta a su frente como minero, el tiro de repuesto en la bolsa de su camisa vaquera por si hacía falta, pero los ojos del animal le rebotaban la luz y los cuernos con muchas puntas lo desafiaban.

Sabe que debe ser rápido y efectivo, lo sabrá el que a cada rato canturrea la canción, un venado lampareado es difícil de cazar pues aunque le pongan la trampa tiene experiencia al brincar. En ese lapso que el venado baja y sube la cabeza como queriendo cornear la luz, el gatillo lo siente dócil, el tiro está puesto en la frente pero un cántico de pájaros lo desconcierta por un momento, trata de concentrarse en el blanco y contener la respiración, el venado le entrega por fin la frente como resignado, el grito no es tan lejano, está en el venado. No volvió nunca más.

Ese Santiago ya está fregando los caballos Mónico, mi pobre alazán ya está relinchando, decía Ramón Torres cuando los caballos se los montaba Santiaguillo. Caballo que nadie lo montaba por reparador Santiaguillo de vez en cuando le daba sus espueleadas. Puede ser más cruel si en sus correrías hay animal persogado, amarrado de las cuatro patas lo encontrarás sin punta por dónde empezar.

Santiaguillo que nadie le ha visto su rostro, excepto el cazador, pero aseguran que un grito ladino o chiflido es, que se hace acompañar de una bandada de pájaros de la noche, cantadores de lo más extraño. Él, montado en caballo negro los va arriando, usa unas espuelas de plata, cuando se está cerca se escucha el sonsonete de las ovillas, la cara siempre oculta con su pañuelo. El caballo es tan bueno que vuela por el aire, recorre kilómetros en segundos, a veces cuando no encuentra a personas, se desespera y trenza las crines de los caballos. También cuando no encuentra gente ni caballos en sus correrías se acerca al pueblo a gritarles, mientras tanto en los llanos de la orilla del río se da gusto montando los mejores caballos y trenzando.

Sobre él pesa una maldición. Desobedeció a su madre cuando aquella tarde le dijo no vayas al baile hijo porque te han de matar. Él se negó a obedecer, se amarró sus mejores espuelas y montó su caballo retinto, antes de llegar al baile, con todo y caballo lo derribaron a balazos. Desde entonces, su alma anda en pena, por las noches sale a buscar gente que sepan de él para que le ayuden a salvar su alma, por eso cuando en su correrías no encuentra se le oye en las noches gritando por las lomas y llanos del pueblo.

Los Coyotes de la Política: ¡LOS PERFILES GUINDAS DE HIDALGO RUMBO A LA SILLA!

Aldo Suah

Nos encontramos a medio año de comenzar la gran coyuntura política de nuestro Estado, y es que en 2022 los hidalguenses elegirán  a quien será su próximo líder del Ejecutivo, muchos son los que ya han levantado la mano, pero que pocos sabemos quienes tienen grandes posibilidades.

Empezaremos partiendo haciendo un análisis no de fondo, pero si apegado a lo tangible; Julio Menchaca es actor político no en presencia, pero si ante la posición que tiene, la Senaduría lo ha afianzado como uno de los hidalguenses destacados a Nivel Nacional , desconociendo su recorrido en el Estado, es sin duda un personaje que ante el fracaso de operar políticamente en N.L. será quien buscará tener una posición para pelear la gubernatura.Francisco Xavier parte ya desde una posición distinta, la Diputación que logró derivado de la victoria que obtuvo MORENA en el Estado, le servirá el tener una gran plataforma para mostrarse y hacer lo que bien hace, ser esa pieza incómoda en el tablero de ajedrez del Gobernador actual Omar Fayad, teniendo un conflicto personal que se atañe a ya varios debates políticos anterior, desde la bancada morenista será esa su estratégia para mostrar su labor y experiencia.Lidia García que por segunda vez repite curul en San Lázaro representando a Hidalgo, ha demostrado que a grandes adversarios puede mandarlos a la lona, y es que se dice fácil, pero el ganarle al viejo régimen por segunda vez, es de observarse y de mérito, su grupo político se encuentra más fortalecido derivado de la elección que vivimos.Guillermo Ochoa llega a arruinar los planes de tal vez un titán, el Verde Ecologista se ha convertido en una ventana de acceso al partido guinda, sin duda trabajará para destacar y ser un Candidato apoyado por aliados del viejo régimen, la tarea será potencializar su trabajo político en la Entidad.

Israel Félix será quien posiblemente pueda llegar al Partido Verde derivado de que Carolina Viggiano haya sido beneficiada derivado de la cuestión de elección de género por parte del PRI. El marketing bien elaborado, más sus aliados que poco a poco ya operan a su favor en distintos partidos, el apoyo que le ha brindado a varios candidatos de distintos partidos de Hidalgo, empezará a cobrar factura para empoderarse, sumado más aún el respaldo del mandatario del Ejecutivo Estatal actual.

Se hablaba mucho del hasta ahora actual Secretario de Hacienda Arturo Herrera, y que por disposición directa del Presidente AMLO, le encargaba de manera puntual Hidalgo, pero que en pocos días se desvaneció al tomar las riendas del Banco de México, labor que será otro gran desafío para el Secretario.Varios faltan en esta lista que ya han levantado la mano, pero que ante el carecer de una plataforma política, organización y aliados será complejo el construir a estas alturas del partido, el ser una pieza de peso para competir seriamente a la gubernatura hidalguense, esa será la labor de cada uno de ellos.–

El Tlacuache Citadino: Aguas arriba, aguas abajo: Baca, Choix, Sinaloa, Centro Cultural

Guadalupe Espinoza Sauceda

                             

AGUAS ARRIBA, AGUAS ABAJO: BACA, CHOIX, SINALOA, CENTRO CULTURAL

 

A lo largo del tiempo y a la orilla del río Fuerte, se mantiene Baca como el único de los tres pueblos de la nación de los Sinaloas que aún pervive. Toro y Sinaloa (o Sinaloíta o Cinaro), río abajo, ya no existen. El otro pueblo de la misma nación, Baymena, está a las orillas de un gran arroyo.

No obstante, los nuevos tiempos del capital lo han amenazado. Primero la hacienda de Lamphar que se montó a escasos cuatro kilómetros aguas arriba en la comunidad de Agua Caliente en tiempos del porfiriato, donde se plantó agave y aún se ven rastros de los hornos a las orillas del arroyo que atraviesa la comunidad de la vinata que ahí había y de los restos del casco de la hacienda con sus palmeras de taco. La hacienda afectó tierras de los nativos de Baca y comunidades aledañas.

El segundo momento es a mediados del siglo pasado con el trazo del ferrocarril Chihuahua al Pacífico, más conocido como el Chepe, aunque el proyecto ya venía desde el porfiriato con los planes de Albert Keasy Owen, de conectar Nueva York con el Oriente a través del puerto de Topolobampo trazando una línea férrea desde Ojinaga, Chihuahua que uniera el sureste de Estados Unidos y a su vez salir hasta Topolobampo atravesando la Sierra Madre Occidental en los estados de Chihuahua y Sinaloa y desde ahí embarcar las mercancías.

Este proyecto le cercenó tierras al ejido de Baca, al pasar por ambas mesas de tierra colorada, a las márgenes del río Fuerte, aunque la mesa que está por el lado de Baca, desde el punto el vista legal, era herencia de Lamphar a una persona que oí mentar como Carmen, pero que al final esas tierras en los últimos repartos de la reforma agraria pasó a ingresar a la superficie del ejido de Toypaqui, ejido vecino a Baca, que terminó vendiéndolas a un nuevo prominente político y empresario de la cabecera de Choix.

Con el trazo del ferrocarril Chihuahua al Pacífico se crearon pueblos efímeros o satélites al calor de la bonanza del empleo en Ferrocarriles Nacionales de México (Ferronales), como La Mesa en Agua Caliente, donde estaba la estación del Chepe, y también en Loreto estación Loreto. Hoy La Mesa al privatizarse Ferronales está despoblada y estación Loreto a duras penas se aferra a no desaparecer.

La afectación por el trazo del ferrocarril a las tierras del ejido de Baca el gobierno federal aún no termina de indemnizarlas del todo, pues se debe el lado de la margen derecha del río, precisamente desde donde estaba la estación en La Mesa, hasta donde sale por el rumbo del Chorohui la línea férrea.

Esta modernidad a Baca lo afectó porque los polos de desarrollo fueron otros. Agua Caliente de Lanphar creció, a la par que ahí estaba el cruce del río en el pango, abajito del gran puente del ferrocarril, lo mismo que la comunidad de San Javier a donde una parte de los pobladores de Toro se fueron y que también lo comunicaba con Estación Loreto. Aguas arriba, aguas abajo a Baca le cerraban la pinza política-económica y se le pretendía estrangular, aunque nadie lo reconociera abiertamente.

En seguida del ferrocarril vino la gran obra hidráulica del Mahone o presa Miguel Hidalgo y Costilla afectando también tierras del ejido y quitándole población que se fue a Juan José Ríos y Bachoco en su mayoría en el Valle del Fuerte que este gran río irriga y da prosperidad, un río que permanece limpio y que no está contaminado. Al ejido de Baca con la presa Miguel Hidalgo el gobierno federal le expropia tierras, las aledañas al río, pues hasta ahí llega la cola de la presa del Mahone, incluso llega hasta los pilares del puente, y se sabe que está ahí la presa cuando el agua ya no corre, se queda quieta, serena, en remanso.

Un cuarto momento de afectaciones al hábitat, territorio, economía y región cultural de Baca es con la construcción de la presa Huites o Luis Donaldo Colosio Murrieta, eso fue en la última década del siglo pasado, para controlar las avenidas del río Fuerte y llevar agua y energía eléctrica al vecino estado de Sonora.

Mientras a la comunidad de Agua Caliente de Lamphar o de Baca le instalaban servicios como la clínica del IMSS, secundaria y preparatoria, lo mismo que a San Javier, al pueblo de Baca se le relegaba, dejado a su propia suerte. No obstante, Baca ha sabido salir adelante y mantenerse como una especie de centro cultural e identitario de la nación de los Sinaloas, además de dar decenas de profesionistas en diversas ramas y disciplinas del conocimiento.


Para rematar, de la cabecera de Choix a la comunidad de San Javier, se pavimentó primero de Choix a Tabucahui y después de esta comunidad a San Javier en últimas fechas, mientras a Baca se le deja la brecha de terracería, dejando que se ahogue en su propio rejuego interno.


Baca es un pueblo viejo e histórico que merece un mejor futuro, y que se le reconozca su cultura y espacio identitario. La moneda está en el aire.

El Tlacuache Citadino: Pueblos Cáhitas y sus petrograbados

*Norberto Soto Sánchez

** Guadalupe Espinoza Sauceda

Se desconoce el momento preciso en el que los primeros seres humanos llegaron al área geográfica que hoy es nombrada como el sur de Sonora y el norte de Sinaloa. Al presente, en esta región hay dos grandes valles sumamente fértiles: el del Mayo y el del río Fuerte. La región también goza de una gran diversidad biológica. Como dato de ello, el valle del río Fuerte destaca por ser el hábitat de la mayor variedad de especies de colibrí en el mundo entero. Esta riqueza biodiversa desde miles de años antes de Cristo convirtió al lugar en un sitio propicio para la vida humana. Hay indicios de presencia de bandas nómadas de la cultura Clovis que hace 14.000 años se dedicaban principalmente a la caza de mega fauna local como mamuts, caballos y -por sorprendente que pudiera leerse- camellos.

Trabajos como el de Elia Villalobos -doctora en Historia y arqueología marítima- nos hablan de hallazgos de restos de paquidermos del pleistoceno tardío en los municipios sinaloenses de Ahome, El Fuerte y Guamúchil (https://bit.ly/3i099Z2). De igual manera, exploraciones del arqueólogo Arturo Guevara encontraron puntas lanceoladas acanaladas parecidas a los tipos Clovis y Folsom en Sinaloa de Leyva, lo cual nos habla de estos lugares tienen, también, un tesoro de bienes culturales valiosísimos para la comprensión de la historia de la humanidad, pues los Clovis son una de las culturas más antiguas de Abya Yala (continente americano).

Por su parte, John Carpenter menciona que hay indicios de grupos yuto-aztecas tanto en la región del río Petatlán (hoy Sinaloa), como en la del Valle del río Fuerte, desde, al menos, la época del holoceno medio (5500-2500 a.C.). El inicio de dicho periodo se caracterizó por condiciones climatológicas en las que la temperatura presentó una elevación considerable en lo que hoy es el Estado de Sonora, región en la que habitaron múltiples grupalidades humanas proto yutoaztecas. Como resultado de estas variaciones ambientales, dichas poblaciones se dividen en al menos dos grupos: uno que se refugia en la al noroeste, en la “Gran Cuenca”, y otro que se traslada hacia el sur con distintos destinos, tanto en la Sierra Madre Occidental, como en la planicie costera del Sur de Sonora y el norte de Sinaloa.

El mismo autor refiere que a mediados de esta época, entre el 3600 y el 2000 a.C., fue la temporalidad en que se cree estas poblaciones reciben el maíz, aprendiendo su cultivo, estando fuertemente implicadas en el desarrollo de la raza Chapalote. Así mismo, se han encontrado indicios de que para 1200 y 1100 a.C., desarrollaron complejos canales de riego. Esta influencia agrícola en particular venía desde la zona del río Balsas en el Estado de Guerrero, encontrándose también en la región ubicada entre Colima y Jalisco, y en la planicie de Nayarit hasta llegar al norte de Sinaloa y sur de Sonora.

Carpenter señala que no hay duda de que los restos arqueológicos que han sido encontrados en la región del norte de Sinaloa pertenecen a los ancestros arqueobiológicos de los Yoreme; es la macro tradición arqueológica Cáhita que territorialmente abarcó la región entre los ríos Mocorito y Yaqui. Esta área geográfica se caracteriza por tener una gran cantidad de ríos y afluentes de agua. De sur a norte están el río Mocorito, río Sinaloa (antes Petatlán), el río Fuerte (antiguamente Cinario, Sinaloa o Zuaque), río Álamos (Cuchujaqui), río Mayo y río Yaqui.

Sinaloa en 1530 de acuerdo a Ortega Noriega, Sergio en Breve Historia de Sinaloa (1999)

Para el siglo XVI esta era una región con una densidad de población considerable tomando en cuenta la época y el contexto. En torno a esto, el padre Jesuita Andrés Pérez de Ribas, en su obra “Triunfos de nuestra santa fe entre gentes las más bárbaras, y fieras del nuevo orbe”, dijo:

“Es muchísima la gente que hay en estos pueblos, los cuales estarán en el río arriba dentro de 8 o 9 leguas… Están los tzois, los chínipas, los guazaparis y otros muchos. Abajo de los sinaloas… los tehuecos que deben ser otros tatos como los sinaloas… Debajo de los tehuecos están los chocaris, baroroes, y otros marítimos y a un lado los basirocos, grandes amigos de los tehuecos; y más abajo los suaques que es muchísima gente… Debajo están los ahomes y otros junto a la mar… cerca está una isla, dicen, muy poblada de gente…”.

Se habla de los yoremes-yaquis tenían unas sesenta u ochenta rancherías semi autónomas con una población, se calcula, de alrededor de 80,000 almas que en tiempos bélicos se organizaban para formar un gran ejército de guerreros que logró aplastar con facilidad a distintas milicias comandadas por Diego Martínez de Hurdaide en tres batallas entre 1606 y 1609  (https://bit.ly/3vw8G4V).  Se cree que la densidad poblacional en el lado del norte de Sinaloa era similar. Por su parte, la presencia humana en los territorios correspondientes a tahues (centro de Sinaloa) a finales del siglo XVI e inicios del XVII se estima de entre 60,000 y 70,000 almas, según datos del geógrafo e historiador Carl Sauer.

Hoy en día, los descendientes de los cáhitas prehispánicos se asumen cultural y étnicamente como yoreme-mayo, yoreme-yaqui y yoreme-guarijío o varojío. En la época prehispánica sus distintos pueblos fueron autónomos política pero no culturalmente como tal. A nivel lingüístico comparten la rama yuto-azteca como punto de origen.

Cuadro extraído del libro “La nación de los Sinaloas. Breve historia del pueblo de Baca.” de Guadalupe Espinoza Sauceda.

Desde el momento del contacto español, los núcleos poblacionales de los yoreme-mayo estaban conformados predominantemente por grupos de agricultores-pescadores, con minorías de cazadores-recolectores, distribuidos a orillas de los principales ríos y afluentes de agua, formaciones que, como se ha mencionado, eran aprovechadas para la construcción de canales de riego. Esa fue una de las razones por las cuales estos grupos cáhitas han sido considerados como los mesoamericanos más norteños, utilizando la categoría ‘Mesoamérica’ propuesta por Paul Kirchhoff en 1942. La región que habitaban se encontraba dentro de otra más general de nombre Aztatlán que contemplaba el Occidente de México, en lo que hoy son los estados de Nayarit, Colima, Sinaloa y Jalisco durante el periodo Epiclásico (850-1200 d.C.).

Precisamente, el aludido Sauer, en su libro “The Road to Cibola (El camino a Cíbola)”, sobre esta cuestión, refiere: “…durante la época colonial los términos Sinaloa y Nayarit tenían otras connotaciones. Es por ello que nos hemos remontado hasta el más antiguo término que se ha empleado para designar a la región, a saber, Aztatlán” (cursivas nuestras). A nivel de una categorización académica, Aztatlán ha sido definida como una región geográfica, un horizonte cerámico, un complejo cultural, un periodo cronológico e, incluso, como un sistema mercantil del occidente de México, según sostienen autores como el citado Carpenter y Julio Vicente (https://bit.ly/3u9FeA2).

Petrograbados y sitios de importancia arqueológica en el norte de Sinaloa

Aztatlán fue un vínculo cultural-ideológico-social entre el septentrión mesoamericano, los pueblos Cáhitas y las culturas noroccidentales. En tanto sistema mercantil, por ejemplo, evidencias arqueológicas encontradas en el sitio El Ombligo, Guasave, dan cuenta de que este fue un centro de intercambio comercial que era parte de una gran cadena de sitios interconectados que iban desde Cholula al actual suroeste de Estados Unidos. Dato curioso, a su llegada los españoles pudieron observar que a través de la planicie costera sinaloense era movilizada una gran cantidad de mercancías que incluían turquesa, cobre, concha, textiles de algodón, maíz y cueros, las cuales circulaban, al parecer, sin beneficiar a una economía controlada por ningún estado.

Lugares de importancia arqueológica son también el Cerro de la Máscara, muy cerca a la comunidad de La Galera, así como otro espacio aledaño al poblado de Ocolome, ambos en el Fuerte, Sinaloa. Son sitios donde se encuentran una gran cantidad de petrograbados. El primer lugar forma parte de una columna de peñascos y riscos de poca altura que se encuentran a lado del río. El segundo se encuentra justo frente al Cerro pero por la otra banda de la rivera. Un estudio muy serio llevado a cabo por los arqueólogos Julio Vicente, Guadalupe Sánchez y Lizete Mercado sostiene que estos trazos pertenecen a los Yoreme y sus ancestros arqueobiológicos, y que se realizaron en un periodo prolongado que va entre 500 años antes de Cristo hasta el momento de la llegada de los españoles a la región.

Estos investigadores hablan sobre el interesante debate que existe en torno a la cuestión de quiénes fueron los autores de los restos arqueológicos en comento:

 “El mito de que grupos humanos foráneos plasmaron los petrograbados en el Cerro de la Máscara se ha enraizado en la historiografía sinaloense y todavía varios historiadores sinaloenses creen en este mito… originalmente fue propuesto y sembrado por Eustaquio Buelna en 1876… Buelna también propuso que los Nahuatls fueron originarios de la Atlantida e identificó a Atlanta, Georgia, EUA, como un lugar original de los Mexicas, desde donde comenzaron su peregrinación… Buelna, en su afán de colocar a Sinaloa en la historia oficial mexicana, robó a los Yoremes su larga trayectoria histórica en la región atribuyendo los petrograbados y pinturas rupestres a grupos ajenos, siendo que los grabados fueron elaborados por los grupos ancestrales cáhita (en la actualidad Yoremes).”

El Cerro de la Máscara fue un espacio ritual de importancia pero al parecer no era para toda la gente y probablemente rituales chamanísticos de grupos selectos se realizaban ahí. Hasta hace poco, el total de los petrograbados encontrados en ese lugar y espacios aledaños era de alrededor de 300 distribuidos en 15 conjuntos.

Ubicación de los sitios arqueológicos aledaños a El Fuerte. Fuente de la imagen: El complejo Cultural del Cerro de la Máscara: Estudios Arqueológicos y de Petrograbados en El Fuerte, Sinaloa. Carpenter et. Al. 2014

Imagen del conjunto “La Máscara” tomada del sitio web Sinaloa360, con algunas adecuaciones descriptivas

Conjunto de “El Ojo de Dios” en el Cerro de la Máscara. Fuente de la imagen: El complejo Cultural del Cerro de la Máscara: Estudios Arqueológicos y de Petrograbados en El Fuerte, Sinaloa. Carpenter et. Al. 2014

Imagen del conjunto “Reina Diosa o Diosa Madre”. Fuente de la imagen: El complejo Cultural del Cerro de la Máscara: Estudios Arqueológicos y de Petrograbados en El Fuerte, Sinaloa. Carpenter et. Al. 2014

Es difícil elucidar el significado exacto de estos símbolos, con mayor razón si hay poca investigación al respecto, como en el caso de estos restos arqueológicos del norte de Sinaloa; aunque en general la entidad es rica en elementos históricos y culturales de este tipo, la indagación sobre ellos ha sido muy reducida, al igual que los esfuerzos por conservarlos, a pesar de que estos tesoros culturales son bienes que pertenecen no solo a los connacionales, sino a la totalidad de la humanidad. Recientemente fueron hallados petrograbados no registrados en algunas piedras que emergieron debido al drástico descenso en el nivel del agua de la presa Guillermo Blake Aguilar, también conocida como El Sabinal, en un espacio colindante con la zona rarámuri (tarahumara) del municipio de Sinaloa de Leyva (aunque territorialmente sigue siendo un lugar yoreme-mayo). No obstante, el carácter genuino de ellos solo puede confirmarse con los estudios pertinentes.

Fotografías del nuevo hallazgo de petrograbados en la presa El Sabinal, en Sinaloa de Leyva. Tomadas por Jorge Orduño.

Petrograbados de la cultura Anasazi en Sears Point, Arizona. Fuente: internet.

Empero, un detalle curioso es la aparición recurrente de espirales en vestigios de este tipo, que asemejan a la vida en el tiempo, es decir la cosmovisión cáhita, de cómo se entiende la vida y su medición espacio temporal, que es cíclico o circular, en forma de espiral, característica de los pueblos del Abya Yala, y que está muy presente también con los wirrárikas, nahuas, etc., y no lineal como la hace la cultura mestiza o de matriz dominante europea. Es otra forma de entender el cosmos.

Imaginemos por un momento el entorno en que los petrograbados fueron hechos. La mística que transmite la naturaleza del contexto en la ausencia total de iluminación urbana. Ahí es posible observar a simple vista unas pinceladas del “Centro Galáctico” de la Vía Láctea; esa concentración de estrellas que forma una diagonal brillante en el cielo nocturno. Se perciben los astros con una nitidez insospechada para quienes no han tenido la oportunidad de vivir eso. Hace cientos, hasta miles de años, los yoremes que hicieron los petrograbados observaban prácticamente el mismo cielo, pues para los parámetros cronológicos del universo la temporalidad que va desde que estos trazos fueron hechos hasta el día de hoy es apenas un parpadeo.

José Saramago, en su bella novela titulada “El Evangelio Según Jesucristo” señala que un desierto va emergiendo conforme la presencia humana va desapareciendo; evidentemente Saramago no se refiere al desierto en tanto ecosistema, sino a una experiencia. Si al ocultarse el sol uno se adentra a los cerros del territorio yoreme en soledad o con poca compañía humana, se encontrará con el espíritu del monte y la naturaleza, al cual los yoremes llaman Juyya Annia. Esa aproximación provoca que las ideas del alma dancen con una libertad incontrolable; una voluntad de lo inconsciente que se manifiesta en momentáneos delirios y alucinaciones tanto lingüísticos, como acústicos y visuales. Es una inspiración sublime, no un estado psicótico. Algo semejante al trance de la danza al ritmo del tambor yoreme (https://bit.ly/3z8Oqsn). A nivel psicológico, circulan los eslabones de una cadena significante (en el sentido del psicoanálisis lacaniano) que tienen su punto de origen en los momentos míticos en que inició la capacidad simbólica de la humanidad, es decir, en que comenzó el lenguaje. Por ello algunos pueblos asociaron desde la antigüedad el desierto con cierta forma de locura. Respetaban y temían el enloquecimiento, sabiendo también reconocer lucidez en algunos de sus avatares.

Los petrograbados, de alguna forma, son producto de esa inspiración y esa lucidez que transmite la experiencia del contacto con Juyya Annia. Es sumamente importante su preservación y estudio.

El Tlacuache Citadino: Vida espiritual del pueblo de Baca, Choix, Sinaloa

Luis Espinoza Sauceda

VIDA ESPIRITUAL DEL PUEBLO DE BACA, CHOIX, SINALOA

Ahora que cada vez menos hombres y mujeres caminan por las veredas de los montes, hoy que el río es menos caudaloso, en estos tiempos que difícilmente los arroyos y aguajes retienen agua por toda la temporada, con admiración y gracia recuerdo las creencias de mi pueblo.

La huitlacoche, vamos a hacer fiesta

Para las familias que están tristes o tienen mucho tiempo que no reciben la visita de un amigo a familiar, la huitlacoche al alba canta la llegada de una visita muy esperada. Son albricias, alguien nos va a visitar –decía mi mamá-. Se posa en los arboles del patio y desciende a la tierra que picotea, acompañada de su inquieto canto. Es la señal a la familia para preparar una comida especial de recibimiento a la visita tan deseada. La huitlacoche, así se llama un son de los matachines que tanto gusta a los danzantes de mi pueblo, en alusión a esta ave encantadora.

El peyote, suerte divina

Representa el amuleto más preciado. Más que observar los tiempos y cuidar para donde sopla el viento, el cazador siempre está buscando la omnipresencia, el don divino de saber encontrar al venado. Aunque difícilmente el cazador de temprana edad lo obtendrá, puesto que para obtenerlo deberá cazar muchos venados hasta encontrarse con su suerte. Quizás por eso, el cazador siempre es muy discreto cuando consigue cazarlo. El peyote, se dice que se constituye de una piedra de color transparente o de diversos colores que el cazador debe resguardarlo en una bolsa de cuero, con discreción y perspicacia porque es su suerte. De aquí viene el dicho, cuando una persona tiene mucha suerte le refieren: parece que tienes peyote. Además, el venado está inmortalizado en la danza de estos pueblos indígenas del norte.

La culebra azul, corriente de agua

Los lugares donde existen aguajes se cree que existe una culebra muy grande que atrae el agua en cada uno de ellos, que hace en aguas y secas –como comúnmente se generaliza todas las estaciones del año– se mantenga abundante. Siempre recomiendan  respetar la vida a la madre del aguaje. Aunque también se pinta en el cielo para llevar lluvias torrenciales.

El tapacaminos, ave de mal agüero

No existe peor desgracia que encontrarte por la vereda un tapacaminos; lo mejor es no continuar tu paso, regresarte al lugar de donde se salió porque de atender la intención, se espera la enfermedad o la muerte de un familiar o ser querido. Es un ave de tempestades, nocturna por naturaleza, se revolotea en el polvo de la tierra y a paso ágil te seduce para conseguir tus pisadas. Es posible que únicamente la conozcas por pláticas.

El tecolote, encarna un mal puesto

El temor nocturno para toda persona está en que por la noche llegue a tu casa a cantar el tecolote, que explica bien el refrán que “cuando el tecolote canta, el indio muere”. Está vinculado al hechicero, al agorero que por las noches se acerca a la persona que desea anunciarle que algo malo está por pasarle en la vida, como es la enfermedad o la muerte.

El guaco, ave de la lluvia

Después de temporadas de sequías, se espera con ansias el canto de esta ave de paso, que se cree desciende de la sierra, como avanzada, para anunciar la llegada de abundantes lluvias y la estabilización de los ciclos. Únicamente se conoce por su pregón: guaco.

El Camanteopo, cuna del pascola

Siguiendo los lugares sagrados para los pascolas están las riberas del río Fuerte, precisamente uno de ellos, conocido como Camanteopo, donde se iniciaban los que de verdad querían poseer la magia de la fiesta. De acuerdo a los antecedentes de los últimos viejos de la fiesta, siempre estuvo a cargo de un solo líder (el viejo), el encargado de sacar la iguana en las fiestas en el pueblo. (Para abundar más sobre el tema se puede consultar el link: http://riodoce.mx/cultura-arte/los-camanteopos-en-la-cosmovision-yoreme).

La vida espiritual del pueblo de Baca es grande y basta, que abreva en sus tierras y aguas y espacios míticos, pueda que espere el canto del huitlacoche o salte el escurridizo venado.

Los Coyotes de la Política: Denle todo el power, ¡Salgamos a las Calles!

Hidalgo a pesar de que se encuentra en el top 10 de los Estados de la República con mayor participación ciudadana electoral a la hora de elegir a Presidentes de la República, de acuerdo a estadísticas anteriores electorales, la voluntad de elegir a nuestros representantes de ambas Cámaras, Diputados Federales y Locales baja dicha conducta en nuestra Entidad, siendo este reflejo de apatía, desconocimiento del Candidato, mala representación de las anteriores legislaturas en general, en fin, un sin número de argumentos que desmoralizan el salir a las Calles a elegir a nuestro criterio la mejor elección y el mejor proyecto para nuestro Estado y Localidad.

En la tabla que se muestra arriba, confirma el hecho de que cada qué hay elecciones para elegir a nuestros Diputados Federales, la participación ciudadana baja; ahí la importancia de tomar con gran relevancia este próximo 06 de junio y razonar nuestro voto, informarnos de manera verás y no con campañas negras que sólo desinforman al electorado, que a aquellos que simulan trabajar día con día con grandes inversiones en publicidad en redes sociales, grandes espectaculares, y portadas de revistas que ascienden a no más de $45,000 pesos, todo esto con una población no informada nos podemos dejar llevar por la infoxicación, todo esto sin todavía sumar el factor de la compra de voluntades a la hora del ejercicio democrático, el acarreo de personas, el invitar a los vecinos a desayunar, regalar las ya famosas despensas, el pagar con más de $1000 pesos para representar al partido tricolor en casillas, en fin; un sin número de artimañas que hacen nivelar la balanza e imponer Candidatos donde sólo se ratifica que, la voluntad del pueblo en Hidalgo en ocasiones no siempre sale vencedora.

INFOXICACIÓN: Ella tiene su nicho de cultivo principal en Internet. El término inglés para la infoxicación digital es “overload information”. Son muchos los medios digitales que nos bombardean con información: blogs, redes sociales, buscadores, etc.
Aldo Suah Islas RuizPolitólogoIntegrante de la UBAP

El Desfanatizador: Prietos en aprietos: ¿y la 4 T?

Prietos en aprietos: ¿y la 4T?

Edgar Iván Roldán Cruz

Email: rcruze@gmail.com

A pocos días de efectuarse la jornada electoral del 6 de Junio, y teniendo como antesala al menos cinco esfuerzos por construir imaginarios/tendencias de los próximos resultados (por orden de seriedad/confianza: Oraculus, El País, Latinus-Reforma, Massive Caller, y las del mal llamado cuarto piso), surge la necesidad de enlistar ciertas condiciones iniciales y en proceso que vive el partido dominante nacional pero en la realidad hidalguense:

Factores iniciales

  • 5 municipios ganados en el pasado proceso electoral municipal 2020 (Tenango, San Salvador, Jacala, Tizayuca y Actopan), según el pueblo bueno/sabio, algunos con la venia y/o recursos por parte del gobierno dominante y otros con el apoyo de la estructura universitaria. Empero en suma todos ellos apenas representan el 60 por ciento del total de votos (30 mil) del ex candidato municipal a la capital hidalguense. MORENA no registró nueve propuestas municipales, paradójicamente en regiones que han definido la rentabilidad política del partido dominante estatal.
  • Comité Estatal desmembrado y desmovilizado, no sesiona sin la venia del omnipotente y omnipresente “delegado nacional” (violentando los estatutos que regulan). Aún no se trasparentan los 19 millones de pesos asignados en el pasado proceso electoral
  • Casi todos los ex candidatos municipales tuvieron limitado apoyo jurídico y económico en las etapas del proceso electoral; en el mejor de los casos cubrieron el 50 por ciento de cobertura en casillas.

Factores en proceso

  • Cerca del 40 y 50 por ciento de los candidatos a diputados locales y federales respectivamente, obedecieron a un grupo dominante universitario (dejando a militante y/o simpatizantes como plato de segunda mesa: suplencia en el mejor de los casos) en contubernio con los súper delgados, mini dictadores y/o recalcitrantes. Dicen el pueblo bueno/sabio: existen estructuras vende espejos, presumen más de lo que tienen.
  • Las estructuras de los COTS y Defensa del Voto (según el pueblo bueno/sabio, en algunos distritos ambas estructuras funcionan como bolsa de trabajo unifamiliar) desvinculadas (de más a menos en este proceso) con la estructura del candidato local y/o federal. Ambas estructuras finalizarán sus trabajos días antes del 6 de junio (MORENA, el partido de los momentos).
  • La definición de dos corrientes unificadas visibles antagónicas: los universitarios, súper delegados, mini dictadores, recalcitrantes y “delegado nacionales”, y en el otro extremo las bases, simpatizantes, fundadores, trabajadores, obreros; todxs ellos guiados por el ex candidato y ex candidata más votada en la pasada elección municipal de MORENA.

En suma (ponderando las estadísticas y la opinión del pueblo bueno/sabio) se vislumbran 3 victorias de 7 a nivel federal, y menos del 20 por ciento a nivel local. Peor aún, ya se cocina con la venía de algunos morenitas la modificación/cambios a la Ley Orgánica que posibilitaría eliminar la rotación de la mesa directiva del congreso local.

El Tlacuache Citadino: Curanderos, males y remedios en mi tierra

Guadalupe Espinoza Sauceda

CURANDEROS, MALES Y REMEDIOS EN MI TIERRA

En todos los pueblos existen saberes locales o conocimiento tradicional, medicina, herbolaria, hueseros y más, que son administrados por los brujos, hechiceros, chamanes, rezadores, curanderos, sobadores, etcétera. Conocimiento milenario que adquieren del interactuar día a día con su entorno y que se guarda en la memoria colectiva, el cual es tan válido como el occidental y que en algunos casos es más efectivo, práctico y barato. Muchos de estos curanderos, hechiceros y chamanes sanan con la mente, con el poder de la psique. Conocen la piscología del ser y del estar, de los astros y la naturaleza y claro, el conocimiento de ellos es muy importante pero también depende de las ganas que tenga el paciente de aliviarse. Baca (municipio de Choix, Sinaloa) no puede ser la excepción en este tipo de prácticas dado su origen y el tiempo que tiene de existencia, puesto que es un pueblo prehispánico.

En Baca era muy común oír decir que hay males puestos, hechizados, mal de ojo, etcétera, y que había que buscar brujos, sobadores, saurinas para que nos curaran o nos quitaran el hechizo; algunas veces los lugareños, enfermos y familiares, buscando curación, se iban a otros pueblos donde había personas con este tipo de poderes especiales, visitando diferentes localidades en el valle del Fuerte o en el valle del Mayo, en el vecino estado de Sonora. En mi caso afirman mis padres que de niño me mordió un perro con rabia y como en la comunidad de Capomos, municipio del Fuerte, había quien la curaba, me llevaron y me dieron de tomar un agua o brebaje especial para su cura (la inyección que se pone ahora a la altura del ombligo tiene que ser antes del mes o de luna nueva para que no se manifieste la rabia), y bueno, aquí ando todavía.

El efecto de la luna en los individuos y la naturaleza es muy importante, mi padre tiene conocimientos sobre ella, por ejemplo, sabe cuándo cortar madera o cuándo los animales van a parir; la madera se corta en cierto tipo de luna, aunque dice que todo el tiempo se puede cortar, pero después de las 11 horas, ya que le haya bajado el agua al palo o a la planta, para que no se apolille, y así por el estilo.

Sabe también cuándo va a llover, y esa premonición no le falla nunca. Recuerdo  una vez que andábamos desyerbando ajonjolí en el mes de agosto en un cerco que tenemos muy cerca de la comunidad de Los Chinitos y a la orilla del Río Fuerte, estaba haciendo un calorón sofocado, andábamos sudando desde la cabeza a los pies, y mi papá me dijo: “Volteando el sol va a llover, así que apurémonos para irnos a la casa”. Dicho y hecho, en cuanto volteó el sol empezó a llover, y nosotros nos pusimos los hules y nos marchamos al pueblo. Todavía le digo a mi compañera cuando está haciendo mucho calor sofocado en Guadalajara, al rato o amaneciendo va a llover, y aunque yo me voy a ir, te voy a llamar para preguntarte si llovió –le digo-, y llamo para preguntar y me dice: “Sí llovió”.

Muy frecuente escuchaba también que había empachados, con la mollera caída o con la tripa ida, a todos estos males había que sobarlos e ir con las curanderas o chamanes. Recuerdo que mi nana María Valenzuela sobaba y era muy común en mi casa que mi mamá arriba del zarzo tuviera enjundia en un frasco de esos de pimienta, casi pegando con el hollín del techo de palma, porque en ese tiempo se cocinaba con pura leña y los techos y las paredes de las cocinas estaban negras por el humo. La enjundia era de gallina y mejor si era de iguana de palo. La enjundia es un tipo de grasa de la cola de las gallinas, no es una grasa cualquiera, es especial, quizá por lo caliente. Se usaba también para la tos de los plebes que casi siempre uno de mis hermanos estaba enfermo, se la untaban en el pecho y en la espalda y santo remedio.

Las curanderas o sobadoras, antes de empezar a sobar la derretían en el sartén. Veía como mi abuela ya que se derretía la enjundia metía dos dedos en el sartén y se untaba y con eso sobaba, a los que tenían la mollera caída le metía los dedos en la boca y les subía el paladar, porque lo tenían caído, esa era la mollera caída, cura que se complementaba con la jalada del pelo de arriba de la cabeza y con eso se les aliviaba la diarrea continua que tenían.

Otro mal muy recurrente era el empacho, en este caso sobaban el estómago (la panza) para bajar las tripas, porque el empacho es como una parte de la comida que se queda pegada en la boca del estómago, y como está descompuesta, echada a perder, sigue descomponiendo todo lo que cae o va pasando hacia el estómago.

Y la famosa tripa ida que es más bien originada por un susto o emoción fuerte, el intestino se contrae y se pega o adelgaza y lo soban en especial en el vientre bajo muy cerca de la ingle para normalizarlo, para que tenga fluidez. No es realmente que la tripa se hubiera ido o salido, como creíamos nosotros.

Otro remedio casero del que me acuerdo era cuando nos picaban las hormigas coloradas o los jóboris (especie de hormiga menos común, del mismo tamaño, pero muy brava, tienen la colita guinda o negra y la cabeza roja) y que en mi tierra hay muchas por lo arenoso y propicio del lugar. Es muy común que en los solares hubiera hormigueros y las hormigas llegaran hasta el patio de la casa donde andábamos jugando de niño y que nos picaran, el dolor era intenso y nos poníamos a llorar. Nuestros padres recuerdo que inmediatamente corrían a cortar un manojo de hojas de un matorro llamado matanene o pajosos de burro y los pusieran a calentar en el comal de la hornilla. Por lo regular las picadas eran en los pies o en los dedos. Buscaban una bolsa de naylo y metían las hojas y pajosos y un poco de vick vaporud y ahí metíamos el pie y amarraban la bolsa, en lo caliente, -decían- que para que sudara, se abrieran los poros y se saliera el veneno.

El jóbori era más difícil porque este se subía y recorría la pierna y donde lo aplastáramos con la tela del pantalón ahí nos picaba. También nuestros padres nos recomendaban que nos amarráramos un trapo o mecate arriba de donde nos había picado para que no se nos subiera el dolor y funcionaba, el dolor ya no subía.

Estos son ejemplos donde la sabiduría y filosofía del pueblo se hacen presentes y perviven aún en nuestros días y aunque muchos renuncien a su uso y digan que es tradicionalista y antimoderna, sigue viva, atesorada por sus guardianes en los pueblos.

#Dante2021 Paraíso Canto XXXIII: El Amor y el Universo

Si el primer terceto inaugura una especie de fuga musical entretejida con palabras, el último terceto, no menos célebre, cierra con una imagen que se contrapone al extravío en la selva oscura:

Ma giá volgeva il mio disiro e il velle,

Si come ruota che igualmente é mossa,

L´amor che muove il sole e l´altre stelle.

Al mismo tiempo que Dante pierde el vigor de su fantasía, logra que el Amor que mueve el cielo y las demás estrellas se encuentre dentro de él. Hay como un fugaz y frágil equilibrio, justo antes de acabar el tercer canto, como acaban los otros, con la palabra stelle. Para lograrlo tuvo que viajar a los más profundos abismos del universo, como el mismo nos recuerda. Al leer el último verso, como se ha dicho en repetidas ocasiones, queda la sensación de que la obra pudiera continuar indefinida e infinitamente. ¿Termina realmente? El silencio, el hondo y embriagador silencio, al acabar la lectura, forma parte de ese frágil equilibrio, como si en el instante se pudiera intensificar mejor la duración de la eternidad.

Al leer libros como la Commedia, hay de igual forma, una íntima y silenciosa comunicación con personas de otros tiempos y espacios. También hay lecturas más o menos sincrónicas. Les agradezco a aquellos que en los últimos cien días fueron compañeros y compañeras de viaje.

#Dante2021 Paraíso Canto XXXII: El sueño y el despertar

Si mal no recuerdo, en ningún lugar de la comedia antes de este canto se nos dice explícitamente que el viaje por el más allá es un sueño. Recuerdo, esos sí, que desde principio el poeta peregrino sufre de constantes desmayos, ensoñaciones y cae en profundos sueño. Desde luego, como nos damos cuenta a medida que se avanza en la lectura, las escenas, incluso las del paraíso, tienen un no se qué de pesadilla y alucinación. Desde el principio, Dante se encuentra en una selva oscura, inexplicablemente, como ocurre en los sueños. Es hasta el final de este canto que San Bernardo le dice:

Ma perché il tempo fugge che t´assonna,

Qui farem punto, come buon sartore,

Che, com´egli ha del panno, fa la gonna

(Más porque el tiempo de tu sueño ya está terminando, es menester que demos fin a nuestra plática, como el sastre que hace la túnica según le alcanza el paño.)

Dante no nos da pormenores de esta paradoja que tendremos que resolver en el silencio que quede reverberando después de el final de la lectura. Si todo se trató de un sueño ¿de qué tipo de verdad se nos estuvo hablando? ¿Por qué el tiempo del sueño fue de esta extensión? ¿El tiempo que duró el sueño que tanto se corresponde con la extensión del poema? ¿Dios expresa mejor sus designios a través de los sueños? ¿Qué pasó después de que Dante despertó?

En los siglos XIX y XX el psicoanálisis el romanticismo y el surrealismo, elevaron el sueño a categoría suprema. El sueño es una segunda vida, dirá Nerval en Aurelia, otra obra sobre la pérdida de una mujer. Sin embargo, parece que el tema del sueño siempre ha estado presente a lo largo de la literatura y el descubrimiento de los poderes del sueño fue más bien un reencuentro con esa parte perdida a raíz del racionalismo.

Se sabe que Dante creía que Dios en efecto había creado el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso. Aunque también es cierto no creía que lo que había expresado en su Commedia correspondía fielmente a esa realidad sobrenatural. Una realidad, dicho sea de paso, que está en el más allá, pero que siempre es un más acá. Que es un sueño, pero que es más intenso que la vigilia. Novalis, otro romántico, dijo que cuando soñamos que soñamos está próximo el despertar. En el canto penúltimo, por boca de San Bernardo, el lector se entera de que ha estado leyendo una larga visión, un largo sueño. Dante, el sastre, ha confeccionado su abigarrada túnica con medidas muy precisas. Así fue tejiendo un sueño hecho de palabras bien medidas y sopesadas. O así nos parecen, pero pensemos un momento en el hombre que las escribió. Tiene las hojas justas y más o menos el esquema general de lo que quiere contarnos, pero ante lo sagrado de la página en blanco, se lanza y se pierde en una aventura sin retorno. Al final de su obra, seguramente dichoso en la desdicha, el summo poeta nos dice que la literatura es otra forma de recrear los sueños, de despertar y abrir los ojos ese otro sueño que es la vida.