El Desfanatizador: columna de Edgar Roldán

Algo sobre el autor:

Edgar Iván Roldán Cruz es Doctor en Economía por la UNAM. Es actualmente profesor investigador en el Colegio de Hidalgo, donde ha recibido distintos reconocimientos por su labor científica. Un ejemplo de ello es la cátedra CONACYT. Ha escrito diferentes artículos académicos para revistas y libros. Colabora e impulsa proyectos organizativos para el rescate y comercialización del nopal y el maguey.

El Desfanatizador

La basura, basurero y las basuras

Edgar Iván Roldán Cruz

Email: rcruze@gmail.com

A pocos meses de la llegada de los nuevos tomadores de decisiones en la ciudad capital, las basuras han sido uno de los temas de mayor suspicacias entre los actores, máxime entre otros: a) establecido por la viabilidad presupuestal 358001 denominada “Servicio de Limpieza y Manejo de Desechos” el Gobierno del Estado plantea la necesidad para que la administración municipal (SEDECO municipal será el garante) recolecte los Desechos Sólidos Urbanos de la Central de Abasto de Pachuca (de lunes a domingo, retirando dos contenedores de 16 metros cúbicos), pagando de manera mensual cerca de 43 mil pesos (medio millón de pesos anuales más IVA) sin límite de tiempo ni con claridad en la disponibilidad de la infraestructura; b) con fundamento en el presupuesto de egresos del ejercicio fiscal en turno, se traza la posible contratación de servicios para el tratamiento y disponibilidad final de los Residuos Sólidos Urbanos, entre la administración municipal y un entre privado (proveniente del Estado de México), para un periodo de 20 años con un volumen solicitado de 1,152 toneladas por mes (con variación de incremento al inicio de cada año) a depositarse en el Ejido de Azoyatla (Mineral de la Reforma, previa autorización de la administración municipal en turno); tal  predio cuenta con una superficie aproximada de 200 mil metros cuadrados, profundidad de 24 metros. El pago para el posible servicio contratado será de $250 pesos por tonelada, es decir en promedio 3.5 millones de pesos anuales; c) la posible autorización de una celda emergente sobre el Relleno Sanitario Huixmi (desde 2018 ya validada y/o condicionada por SEMARNATH) con una superficie de cerca de 12 mil metros cuadrados, 22 metros de profundidad, perímetro de 415 metros lineales y disposición de 400 ton/día, con vida útil proyectada de 8.1 meses (contratada a un ente privado del Estado de México). En suma, las suspicacias no solo radican en los alcances del planteamiento fiscal, coberturas temporales y/o en la incipiente propuesta circular del manejo de la basura (energía quizás), sino más bien en la justificación técnica básica (el criterio a incidir difiere con la realidad de los Residuos Sólidos Urbanos generados en la ciudad capital: 380 toneladas al día) y en el respeto de normas (por ejemplo, la NOM-083-SEMARNAT 2003) y ordenamientos ecológicos-territoriales.