#Dante2021 Canto XIV: Violencia contra Dios, naturaleza y arte

Para Dante hay esencialmente tres tipos de violencia. La violencia contra el prójimo, la violencia contra uno mismo y la violencia contra Dios, la naturaleza y el arte. Como el lector se va dando cuenta, este tipo de violencias están entrelazadas y son acaso indivisibles. Sin embargo, la que se castiga más al fondo del Infierno es la violencia contra Dios. En este canto, las imágenes que nos presenta el bardo son las de un lugar donde llueve fuego y una fina arena se incendia. Hoy, en tiempos de cambio climático, hay que preguntarnos si la soberbia de nuestra civilización no nos está llevando por el mismo camino. Los hombres de los grandes negocios, por ejemplo, tienen una fe ciega (no sólo ellos tienen esa fe es cierto) a la posibilidad que tiene la tecnología para solucionar esta grave crisis ambiental, pero ¿esto es así o es necesario que la sociedad, de emergencia, ponga el freno de mano? Tal vez el daño que se le ha hecho a la naturaleza no sea tan fácil revertirlo. Aquí quiero contar una anécdota que creo será compartida por los lectores de México aunque en otras partes del mundo están pasando similares fenómenos. Hace apenas un par de semanas se anunciaba que en los estados del norte del país las temperaturas serían bajo los cero grados centígrados. Apenas ayer, la chica del clima, en una diminuta y sensual minifalda, nos decía que esos mismos estados se prepararan para las fuertes olas de calor que llegarían hasta los 45 grados celcius. Sí, estimado lecto o lectora, es difícil tapar el sol con un dedo: el cambio climático lo palpamos todos los días en cualquier parte que nos encontremos. ¿O a poco tú no lo has sentido? Y entonces ¿nos vamos a esperar hasta que empiece a llover fuego? Si algo nos puede unir como comunidad global será la imperiosa necesidad de detener la violencia contra la naturaleza (el arte de Dios).

En fin, aquí dejo un artículo de Silvia Rivero sobre el reciente libro de Bill Gates y sus recetas para detener el cambio climático, titulado precisamente Bill Gates: el clima de los billonarios: https://www.jornada.com.mx/2021/02/27/opinion/021a1eco

También dejo un video muy interesante sobre el mundo pospandemia según uno de los filósofos de moda, Slavoj Zizek:

Hay que activar los subtítulos en español

#Dante2021 Canto XIII: Los suicidas

Entre otras muchas frases célebres de Borges, si mal no recuerdo, hay una que dice que cuando un hombre muere, muere el universo entero. Si esto es así, me pregunto, cuando alguien se suicida ¿Qué tipo de universo se muere? El canto trece habla de los suicidas.

Ya que hice la conexión con Borges, les dejo el link de una relinda conferencia sobre la Divina Comedia, además de un documental sobre Emile Cioran, el filósofo del suicidio y el insomnio (esta última la palabra más buscada en Google en el 2020).

#Dante2021 La Divina Comedia y el Rap

¿Qué ritmo actual se parece a los tercetos rimados de la Divina Comedia? Dicen los que saben que nuestra obra fue escrita por Dante en la lengua del pueblo. Y eso se siente si se lee en italiano: aunque no se entienda su significado hay un sentido que va marcando el ritmo del poema. Un ritmo alegre y ligero. Un ritmo con la fuerza que tienen algunas canciones de rap. Por ello creo que podríamos armar un concurso de composiciones inspiradas en el Infierno dantesco, pues es la parte que más llama la atención de chicos y grandes. Por algo será. Al buscar en YouTube si había algunas composiciones de este género musical inspiradas en la Comedia, encontré las siguientes maravillas:

De qué hablamos cuando hablamos de Apocalipsis

Hoy en el periódico La Jornada, Alfredo Jalife titula a su columna “Apocalipsis ahora: Bill Gates destapa las guerras biológicas por venir”, en la cual explica lo que según él es la visión apocalíptica del magnate:

Casi tres años antes de la pandemia del Covid-19, Gates vaticinó que la próxima epidemia tiene una buena oportunidad de originarse en una pantalla de computadora (sic): sea por el trabajo de la naturaleza (sic) o las manos de un terrorista (sic), por lo que instó a los gobiernos a prepararse para estas epidemias igual que nos preparamos para la guerra (¡megasic!). Agregó que el mundo necesita un nuevo arsenal de armas, fármacos antivirales, anticuerpos, vacunas y nuevos diagnósticos. ¡Negocio redondo!

https://www.jornada.com.mx/2021/02/17/opinion/014o1pol

Como muchas personas saben por un video que circula en las redes, Bill Gates vaticinó la pandemia que ahora padecemos. Por eso y por ser uno de los hombres más poderosos del planeta, sus alarmantes pronósticos para los próximos años inquietan, pero ¿en realidad estamos en el final de los tiempos? y si es así ¿Qué nuevos tiempos se revelan después del colapso? Como ha ocurrido otras veces en la historia, en momentos de profundas crisis, aparecen los agoreros de la catástrofe. Ahora, sobre todo desde hace un año, nuestro imaginario, gracias al bombardeo de los medios de comunicación, se ha poblado de fantasías apocalípticas, pero ¿es una cuestión que habita exclusivamente en nuestra mente? Me parece que el fin de los tiempos es más que una idea delirante y fantasiosa. O mejor dicho, es una idea con una fuerza material tan brutal como tangible. Así lo explica el psiquiatra James Hillman:

No sólo nos drogan los fabricantes de bebidas alcohólicas, los traficantes de drogas, las empresas farmacéuticas y los médicos que nos atiborran de pastillas; estamos anestesiados también por el subjetivismo de la psicoterapia, como si el «fin del mundo» fuera un «problema interior». Esas fantasías hacen realidad la visión apocalíptica  cristiana y cumplen al pie de la letra la doctrina de un mundo que ya ha sido declarado muerto por la tradición occidental, un mundo cuya autopsia ha estado presidida por la mente septentrional de Newton y Descartes. Ojalá seamos ahora capaces de ver lo que Blake siempre supo: el apocalipsis que mata el alma del mundo no se encuentra al final del tiempo, no va a venir, sino que se está produciendo ahora, y sus jinetes son Newton y Locke, Kant y Descartes. Las fantasías del fin literal del mundo anuncian, sin embargo, el fin de este mundo literalista, del mundo muerto y objetivo.

https://tradiciongnostica.blogspot.com/2013/01/anima-mundi-el-retorno-del-alma-al-mundo.html

Entonces, Bill Gates, no es muy original en su visión apocalíptica. Más bien, es el último representante de una larga tradición que se ha encargado, en los últimos cinco siglos, de llevar a la práctica la ideología que mata el alma, o como lo formuló en clave sociológica Max Weber, que propicia el desencantamiento del mundo. Pero llegó el coronavirus, y a la mala, a diario nos recuerda que el anima mundi está ahí con todo su terror y horror: lo ominoso en cada ente y en cada mirada. Eso lo vamos comprendiendo de a poco cada día. Sí, este mundo está llegando a su fin. Y no sólo los dueños de grandes corporaciones se están dando cuenta de esta acelerada gran transformación. Desde hace décadas la comunidad científica nos advirtió del colapso civilizatorio generado por el cambio climático y las constantes crisis financieras, políticas, culturales y un largo etcétera. Hoy parece que no hay marcha atrás: estamos ante el gran reseteo de la maquinaria de destrucción y muerte en la que se convirtió el capitalismo. Tal vez en unos años vamos a extrañar el sistema que teníamos hasta aquel ya lejanísimo 2019. Hemos entrado a un túnel donde, como bien lo han intuido algunos pensadores, todo es posible. No será de extrañar que las grandes corporaciones estén cambiando su discurso hacia la ecología y la imperiosa necesidad de detener el cambio climático y combatir las pandemias por venir. Lo que Carlos Taibo, en su revelador libro Colapso, llama ecofascismo: los que causan la enfermedad nos van a querer vender la medicina.

Entonces no, los magnates como Gates no son apocalípticos. En los años sesenta, Umberto Eco publicó su famoso libro Apocalípticos e Integrados. Para el autor, apocalíptico era aquel que rechazaba las innovaciones en el arte y la cultura, e integrado quien aceptaba de buena gana las nuevas creaciones cimentadas en la cultura de masas. Démosle la vuelta a la tortilla: los apocalípticos somos nosotros que queremos hacer surgir con toda su fuerza las alternativas a este sistema de destrucción masiva. Los integrados son los que quieren continuar este proceso hasta que la tierra se estrelle contra el sol. Como los antiguos alquimistas, queremos encontrar en la enfermedad el remedio a nuestro padecimiento. Por ejemplo, iniciar un proceso de desalienación y organización utilizando las propias redes sociales que se encargan de alienarnos y atomizarnos. ¿Se podrá? El deber es hacer el intento.

En la puerta del Infierno en la Divina Comedia dice, si mal no recuerdo, que ese es el lugar donde hay que abandonar para siempre la esperanza. Nuestra tarea es en la medida de lo posible reencantar el mundo: nuestra esperanza individual y colectiva que vamos construyendo, como los alcohólicos, sólo por hoy. Así, el fin de los tiempos es una buena noticia. Si es verdad que en estos momentos excepcionales todo es posible, aunque el camino sea largo, tal vez el paraíso esté a la vuelta de la esquina.

#Dante2021 #dantedi Canto III día 3: ¿Es Dante precursor de los gamers?

La ocurrencia es de uno de mis alumnos que ya leyó la Divina Comedia y ahora la está releyendo. Según él, el periplo dantesco es similar a algunos videojuegos. No sé qué pensar porque pertenezco a la generación del Nintendo (¿o del Atari?) y conozco poco de ese mundo, pero creo que algo de razón hay, pues Dante nos presenta un mundo que se va desplegando paso a paso, etapa por etapa. Hoy, en el canto III, estamos ante las puertas del Infierno. Sólo los tibios se quedan afuera. Lo que sí he visto es una interesante película animada de EA, empresa que también produce videojuegos. Por suerte, la película Dante´s Inferno está en YouTube. Aquí dejo el link por si alguien le quiere echar un ojo: https://youtu.be/2Y02_p3KIaw

#Dante2021 Canto I: En la selva oscura

Hoy empecé junto con un grupo de amigos la lectura colectiva de la Divina Comedia. Aún desconozco si el experimento en redes sociales rendirá algo de frutos, pero el experimento vale la pena. Hace un par de días incluso me atreví a escribirle mensajes a los renombrados artistas y escritores que tienen cuenta en Twitter: el chicle no pegó y nadie contestó. También invité a mis alumnos de Ingeniería Financiera, e incluso les ofrecí subirles un punto en su próxima calificación parcial: algunos le entraron aunque a la mayoría no le interesó. En fin, la propuesta no tuvo mucho eco en esa cámara de ecos que es la Red. Sin embargo, sigo creyendo que la poesía es una de las vías que tenemos para sanarnos en lo individual y en lo colectivo. Y este poder se siente con toda su intensidad en la Divina Comedia.

La OMS señala que la mitad de la población mundial (unos cuantos miles de millones) que estuvo o está confinada, tendrá o ya tiene desordenes psiquiátricos. Sigo creyendo que el arte y la poesía son armas poderosas para combatir este tipo de pandemias. Hoy leí con Berenice el primer canto y después platicamos un rato sobre la selva oscura a la que nos invita adentrarnos Dante. Ese acto fue parte de nuestra celebración de San Valentín. Mientras ella me siga apoyando en mis locuras, lo seguiré intentando mil y un veces hasta que el chicle pegue.

Murmullo VI

Mi madre me mandó al whatsapp un meme que dice:

Buenos días criaturitas en peligro de extinción

¿Cómo amanecieron?

                                  ¿Cómo?

¿Amanecieron?

Y está la imagen del gato silvestre

Los ojos rojos y desorbitados

Y dice:

Ya no sé si es hoy o ayer o mañana…

Es la peste y el problema del tiempo. 

Me comentaba mi papá

Ya se estaba ocultando el sol y ya entraba la noche

Estaban platicando y vieron pasar dos hombres gigantes con penachos

Y pues se quedaron mudos,

No se explicaban de dónde salían,

Hasta ya cuando iban a una distancia considerable, dijeron

“Bueno, ¿qué pasó? ¿quiénes son o qué?, ¿por qué no nos hablaron?”,

“Del Sol y la Luna el curandero tepehuano

Agarra los poderes para hacer limpias y así auyenta

A los malos ispíritus a los enfermos de brujería”.  

No sé si ya le haya contado mi hermana,

Teníamos una prima que se llamaba Alondra,

Esa muchacha era muy, muy bonita,

Blanca, exageradamente bonita.

Y se casó, entonces el marido la descuidó, le entró al pulque,

Y por la decepción de que el marido no le hacía caso,

Se quedó con una de sus amigas,

Y pues ya entrada la noche se quedó la señora ahí en su casa,

Y cuando la buscó no la encontró

Y apareció ya como a las tres, cuatro de la mañana,

Bien fría y decía “es que fui a ver a mi novio”,

“¿A poco tiene novio?”, “sí, tengo novio”, dice, “es un charro”,

Se encontraba por ahí por el pozo, en el manantial de la comunidad.

Resulta que una tarde la encontraron ahogada adentro del pozo.

Se fue con el charro. Eso es lo que se platica:

La sabiduría de los caballos ofuscada

por la rabia del ocelote

Y se agranda, y se agranda…

Hay una historia de un charro que le pegó a su mamá,

Existe un árbol de enebro donde le decimos La Loma,

Hay una capilla ahí y todavía existe el árbol,

Dicen que lo sacaron de su casa a chicotazos

Y luego lo pasearon por la calle, lo colgaron con un lazo

Ya cuando vieron que se estaba ahogando

Lo bajaron y así ya nunca volvió a golpear a sus padres.

Entonces hay la esperanza de que ese pozo de agua se llene

Para esas tierras. Esa es la esperanza, pero no ha llovido

Entonces el campo está muerto

Se van las lluvias, se están secando los cerros

Los cerros se están quedando pelones.

En aquel tiempo la gente tenía su riíto de agua,

Y la gente nos decía, “no, pus, ¿quieren agua?”,

Y me comentaba mi difunto padre que los entierros eran pasiones

A los abuelos se les enterraba separados

Porque es el abuelo viejo, el sol separado

De la abuela vieja, la luna:

Para los muertos tremoncillo y mejorana para combatir el insomnio,

Migrañas y los flatos trompetas del juicio final.

La bergamota puede dirigir a los vivos

Para devolver la fe. Para que crezcan barba y bigote

Como lágrimas de Alondra, para dar fuerza a los guerreros.

El enebro decía mi mamá que es buen abortivo

Y para las heridas y llagas que dejará la peste

Y al quemar sus raices auyenta las divinidades infernales

Y en los entierros aleja a los malos espíritus

Y duerme a la monstruosa serpiente

Y oculta a los hechiceros de la ira divina

Y en la actualidad vienen los niños al catecismo

¿Quién de ustedes tiene el dinero?

Yo nunca veo flores allá adentro, en serio que no…

Conozco a sus compañeritos,

Pero cada noche cinco pesos, hay niños que dan diez pesos,

¿Y cuántos niños son?, cien, son cien niños.

Nota 8: #Dante 2021

Ayer en la noche buscando información sobre las celebraciones de Dante que se llevaràn a cabo este 2021, me encontré con un artículo del New York Times en español, donde habla de la lectura colectiva que se llevó a cabo de los cien cantos de la Divina Comedia en los primeros cien días del año 2018. La iniciativa fue de Pablo Maurette que el primer día de enero publicó en Twitter el hashtag #Dante 2018 y de ahí se detonó un gran interés e interacción de todo tipo de personas. Aquí dejo el link del artículo:

Me parece una propuesta excelente para celebrar este 2021 a Dante y a la poesía. Sin embargo, estuve buscando lecturas colectivas de ese tipo y no encontré ninguna que se esté llevando acabo. Por ello, hace un rato abrí mi cuenta de Twitter @apocaliptica17 con la finalidad de lanzar esa propuesta para este año. Incluso ya busqué la cuenta de Pablo Maurette y es de las primeras que sigo. Hasta hace poco era muy reticente con esto de las redes sociales y esa reticencia me ha llevado a no verle su lado positivo como es este el caso. Si en las redes sociales y en general en la Red Digital, cada día más se genera la división, el odio y la infodemia, ¿no será una de las mejores maneras de contrarrestarlo el generar la participación horizontal y colectiva en torno a la lectura de la Divina Comedia? Desde luego que el alcance que pueda tener la propuesta será muy limitada al principio por el escaso número de seguidores que tengo. No soy un influencer y me gusta el anonimato por lo que preferiría que otro con mayor alcance hubiera tenido la iniciativa. Aun así, lanzo la propuesta de que, los pocos lectores que por aquí o por Twitter se asomen, empecemos la lectura colectiva a partir del 14 de febrero con el primer canto y así subsecuentemente uno cada día hasta completar los cien.

En fin, no importa cuantos seamos. Parafraseando a Borges, cuando alguien lee una línea de Dante, por esos momentos también es Dante. De esta manera, si la Red Digital se alimenta de nuestra psique y privatiza el conocimiento común, la poesía es y será, una vez más, la forma de devolvernos el rostro y el sentimiento de lo colectivo.

Nota 7

Escribo Pozo de Agua en Google y en .72 segundos me muestra al rededor de 53,100,000 de resultados. Posteriormente escribo Pozo de Agua I Ching y en .60 segundos descarga  574,000 entradas. Aunque es una cantidad considerablemente menor a lo que arroja Google sobre los pozos de agua en general, no deja de ser una cifra abrumadora. ¿Qué se puede decir distinto? ¿Vale la pena intentar decir algo nuevo o es mejor navegar por ese mar de información y hacer una selección hasta donde me den mis fuerzas?

Google no se tarda ni un segundo en arrojar toda esa información sobre el hexagrama. El monstruo digital es un experto en captar el instante de manera mucho más eficaz de la que lo podrían hacer los humanos. Sin embargo, el lenguaje binario que utiliza el buscador y en general la red digital, es el mismo que, desde hace miles de años, utiliza el I Ching. ¿Es posible conformar una estrategia poética para vislumbrar una posible vía de desalienación? En otras palabras ¿es posible poner a nuestro servicio la tecnología o nos encaminamos a una servidumbre mundial sin precedentes, el tecnototalitarismo del que algunos pensadores advierten? Tal vez ese sea el gran meollo de la cuestión en la que estará inmiscuida la humanidad a lo largo de este joven siglo XXI.

Y es que solemos imaginarnos el dominio de la inteligencia artificial en forma de robots a imagen y semejanza del ser humano. Así, pasamos por alto que tal vez ese dominio está ya sucediendo frente a nuestras narices. La máquina tiene forma de red que se alimenta de Psique, tal cual algunas películas icónicas como Matrix nos lo advirtieron hace ya algunas décadas. ¿Qué tipo de estrategia establecer? En divagaciones como estas gasto mi tiempo entre clase y clase. Por hoy es suficiente: estoy a punto de iniciar mi sesión de zoom con mis alumnos de la materia en Finanzas Corporativas.

Murmullo III

A lo lejos ondulan por la bruma los cerros.

Casas: partículas celestes de piedra,

Árboles y nubes aborregadas: plumajes iridiscentes del día.  

La tierra en Las Milpas hambrienta de lluvia,

Los huizaches secos,

Hojas ocres y espinas secas y quebradizas.

Un manojo de cardones y piedras sin agua.

El sol hace un par de horas quemó al Señor del Alba

Y ahora las cenizas flotan en el aire.  

Llegamos,

En la pared cuelga un cuadro: las letras no se distinguen,

En el piso lustroso hay charcos de luz. A la izquierda las escaleras.

A la derecha la puerta de la cabina de la radio Gi ne gä bu h´e th´o

-Bueno, mi nombre es Ángeles Pascual Ciprés Hormiga.

Yo nací aquí,

Aquí enfrente antes vivió el Nzaya Lecio Moctezuma,

Su juzgado era de puro, puro pasto con penca de maguey,

En aquel tiempo no había ni cemento, ni nada.

Aquí antes se llamó Chantepec,

En los últimos tiempos ya se cambió el nombre, ahora le dicen San Ildefonso.

¿Por qué se cambió de nombre?

Porque aquí vinieron los San Franciscanos a construir una iglesia,

Antes de terminarla los abuelos fueron en peregrinación a México. 

No sé si les donaron un Santo Patrón de San Ildefonso o lo compraron,

No sé cómo le hicieron, pero desde esa fecha para acá tenemos santito.

Las casitas se construían de piedra, con lodo.

Eran de adobe,

El que tenía una casita con teja en su casa era el de más billete.

¿Y en tiempo de sequía?

No había pasto, entonces tenía que techarlo de penca de maguey,

La gente en aquellos tiempos cortaba pencas de maguey,

Las doblaba bien, las planchaba,

Las secaba tantito y techaba las casas.

Luego, en tiempo más reciente llegó la Tolteca y la Cruz Azul,  

Ahí es donde empezó a circular más cemento en la comunidad.

Tengo la foto de esta calle: terracería, piedras y tierra había aquí.

¿Ves al perro que va por ahí?

Pura cagada de perros, puercos y burros había aquí.

En aquel tiempo, me dice un amigo: “¿a dónde trabajas”,

“Ningún lado,

orita na más le ayudo a mi papá

a cultivar las milpas,

poco lo que gánemos allí”.

Me dice: “pues vete a solicitar trabajo en Cruz Azul,

ahí con el maestro Alfonso dan trabajo”.

Solicité y me dieron de peón.

Hoy tengo setenta años y ya no nos dan trabajo.

Si usted va a solicitar trabajo a una compañía donde necesitan albañiles,

Me preguntan: “¿cuántos años tiene maestro?”,

“Tengo sesenta años”, le digo nomás.

“De sesenta años ya no te damos porque se va a caer la obra”.

Si mismo mi hija está haciendo su casa,

Le construí un poco de esa ventana que ves,

Nomás le paré los muros,

Dice mi hija “no te subas papá, mejor buscamos un albañil,

Ya nomás vigílalo,

Nada más estate acá abajo y dígale cómo se va a hacer, na más”.

De ahí a la fecha ya no he buscado trabajo.

Aunque vayamos a buscar no nos dan porque se fijan en la edad.

Ahora voy a la milpa dos, tres veces a la semana,

Ahorita no llueve nada. Ahorita ya fui de vuelta, ya regresé.

Sembramos en el mes de marzo o abril o mayo,

Depende del tiempo que venga ¿no?

Hay veces nos llueve muy tarde, nos llueve casi hasta junio.

Aunque usted tiene ganas de trabajar, de sembrar una milpa,

Llueve hasta junio o julio,

No se puede echar la semilla antes,

Hay ardillas y tlacuaches que sacan la semilla,

No podemos sembrarlo hasta que llueva,

El primer aguacerazo o el segundo aguacerazo,

Entonces sí metemos yunta,

Dos o tres personas, les pagamos ciento cincuenta al día

Y llevamos su agua, o su pulque, no sé qué tome la gente ¿no?

Le digo, “¿usté qué toma, pulque o agua?”,

“Llévame agua” dice, “llévame pulquito”

Órale, yo llevo su pulquito,

Entonces le damos de comer también, para que nos cobren barato,

Continuamos la escarda, la arrancada de yerbas, llevamos talachos,

Si no tenemos dinero nos toca solos el arranque de la yerba y la escarda.

Parece que hace sesenta o setenta años llovía mucho,

Yo me acuerdo muy bien cuando sembraba mi papá las parcelas,

Allá en la hacienda vieja no paraba de llover.

Ahora es una tierra negra por las aguas negras,

Si siembran el frijol y maíz, el frijol sí nace bien bonito,

Crece como treinta centímetros y florea,

Al final se seca,

Será que le hace daño mucha agua negra y por eso la tierra está negra.

Aquí sembramos el temporal, nace bien el frijolito

Florea bien bonito y no se seca.

Eso sí, hay que cuidarse del chapulín.

A veces entra una plaga de chapulines,

Y hay que curar la milpa,

Y hay que comprar una medicina especial para chapulín.

Las hojas del maíz se las acaban los chapulines.

Ya ahorita fui en la mañana, no hay ni chapulines ni nada.

¿Onde se metieron?¿En la tierra? ¿En la cerca?

En el tiempo de lluvia, empiezan a nacer los chapulines

Chiquititos como hormiguita.

Cuando hay pasto verde van creciendo los chapulines,

Hay dos o tres tipos:

Uno es el de alas negritas y se vende aquí en Tula.

El otro tipo de chapulín vuela,

Cuando los quieres agarrar vuelan como unos tres metros.

Esos no se comen.

Y hay otro que le decimos el soldado,

Son unos grandotes de colores negro y verde.

Esos también se comen el maíz.

Ya llevo como mil pesos gastados de pura medicina.

Ya mejor no le eché. Nunca vas a combatir al chapulín,

La medicina acaba los que hay dentro la milpa,

Y a los dos o tres o cuatro días ya está de vuelta, llega más chapulín.

Es una plaga. Hay muchos de esos animales en el monte.

Chapulines por todos lados, ¡son una plaga!

Hay grande, hay chiquito, brincan por todos lados.

Me dicen los compañeros de aquí:

“Si tienes gallina, llévala para que se los coman.

Los huilos y las gallinas los comen,

Luego ya no comen, ya no les gustan

Puro chapulín diario, diario, se empachan.

Yo tengo frijol.

Ni he revisado si ya tiene gorgojo,

Le digo a la señora “¿no te fijaste en el frijol?,

A lo mejor ya se engusanó”, le digo.

Sí, sí nos ganó un costal de frijol: le entró el gorgojo,

Y ese gorgojo se acaba el frijol,

Y nadie te lo puede comprar.

La gente conoce, aunque no siembra,

Se da cuenta qué clase de frijol come.

No sé si el agua negra ayude a combatir los gusanos.

El agua negra tiene mucha química.

En el río de aguas negras viene gasolina, aceite, thiner, pintura

Y otros líquidos que echan para acá los hospitales allá en México,

Por eso no crían animales donde hay aguas negras.

Yo he visto, las milpas como de cincuenta centímetros,

Chapulín no veo nada ahí. No veo nada.

Platicamos en la asamblea

¿De qué sirve den mucho maíz las milpas de riego de aguas negras?

El maíz está seco, seco, siempre contaminado de algún líquido,

Porque como acabo de explicar, viene mucho líquido tóxico en esa agua negra.

Al final sí lograste dos, tres toneladas de maíz,

Al guardar la cosecha le metes pastilla para volverlo a intoxicar:

Así han muerto personas por esa medicina.  

¿De qué sirve cosechar mucho si vuelves a contaminar el maíz?

Llegan de Tlahuelilpan vendedores de maíz aquí en San Ildefonso,

Todos los ejidatarios de Tlahuelilpan riegan con aguas negras,

Hasta se pelean por el agua, hasta se matan.

Sí da mucho maíz, mucha calabaza, frijol y chile,

Pero son semilla contaminada:

¿Cómo la ves?