#Dante2021 Algunos artículos sobre Dante y la usura

El próximo domingo 7 de marzo tendremos nuestra primera charla con el Dr. Edgar Roldán, la cual hemos titulado Dante y la Economía. Hoy que hemos llegado al canto XVII donde en el séptimo círculo se encuentran los usureros (casi hasta el mero fondo del infierno, por algo será). El tema es de amplio y difícil y a lo que aspiramos es que lo podamos comprender de la manera más sencilla posible. Y sobre todo que nos ayude a comprender de qué manera estos temas se relacionan con nuestra vida diaria y sus problemas.

Decía Wallerstein que el colapso del sistema capitalista en las próximas décadas sería caótico, doloroso y difícil para ricos y pobres, chicos y grandes. Y ya vemos la razón que tenía el sociólogo estadounidense. Decía que el sistema que saldría posterior a esa debacle, sería incluso peor de lo que teníamos si no triunfaban las fuerzas y movimientos libertarios que están empujando hacia la construcción de una sociedad más justa e igualitaria. Y ya vemos que nos acercamos a pasos agigantados a ese punto de inflexión. También decía que en momentos históricos como el nuestro, las acciones individuales o de pequeños grupos pueden tener efectos insospechados en el largo plazo, al menos en el ámbito local que es el que a nosotros más nos interesa. Cuando nos haya quedado claro que nunca más regresaremos al mundo que teníamos hasta aquel lejanísimo 2019, el egoísmo y el deseo de sobrevivencia nos hará juntarnos y sacar lo mejor de nosotros mismos. Sí, también en muchos sacará lo peor.

Por el momento, el 25 de marzo, en varias partes del mundo, empezará la lectura colectiva de la Divina Comedia. Este año, a 700 años de su muerte, Dante se acerca un poco más a nosotros. Este año, esa es mi esperanza, la poesía será una fiesta.

Viva ahora, pague después: ecología y usura http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Laguiadelmundo/Ecologia.htm

El séptimo círculo: https://elpais.com/diario/2003/11/23/catalunya/1069553248_850215.html

La estructura moral del infierno en la Divina Comedia http://www.ahlm.es/IndicesActas/ActasPdf/Actas5.3/05.pdf

#Dante2021 #dantedi2021 #Divinacommedia Día 5 Canto V: Cadáver Exquisito Poema Colectivo

En este canto Dante y Virgilio nos presentan a los lujuriosos. Tal vez este es uno de los pasajes más conocidos de la Divina Comedia, por la escena de Paolo y Francesca principalmente. ¿Por qué retrata así la lujuria? Ha corrido mucha tinta y mucha sangre desde entonces. Con Internet basta googlear las palabras mágicas y aparecerán cientos e incluso miles de escritos, comentarios, videos y pinturas. Es cierto, hay que ponerle un freno al tren de la historia, pero ¿Cuánto tiempo nos lleva contemplar una sola pintura? Como esta es una lectura colectiva, propongo hagamos un ejercicio de escritura colectiva llamado Cadáver Exquisito. Respecto a esta técnica de escritura, la Wikipedia señala:

Es una técnica usada por los surrealistas en 1925, y se basa en un juego de mesa llamado consecuencias 1​en el cual los jugadores escribían por turno en una hoja de papel, la doblaban para cubrir parte de la escritura, y después la pasaban al siguiente jugador para otra colaboración. Se juega entre un grupo de personas que escriben o dibujan una composición en secuencia. Cada persona solo puede ver el final de lo que escribió el jugador anterior. 

https://es.wikipedia.org/wiki/Cad%C3%A1ver_exquisito

Con la excepción de que aquí sí se podrá ver lo que escriben los demás, de tú propia creación y basándonos en el siguiente verso del Canto V de la Divina Comedia:

Amor, che al corgentil ratto s´apprende

El amor que de improviso entra en los corazones sensibles…

Hagamos un poema con la técnica del Cadáver Exquisito vía Twitter o Feis: Esperamos tu colaboración

Murmullo V

Dando vuelta al Poniente: corral del foreador, mayada a las Cabras.

Volteando al sur: Puerto y Cañada Honda,

Linde con Ojo de Agua

Donde también linda con el Cirio de los Magos que posee Fardeyé:

Sigue una barranca que linda con la Cañada;

Bajando el mismo viento sur a lindar con tierra.

Tienen del Conde de Mocress en otra Barranca

Y cierra el Oriente con lo expresado en San Marcos y San Lorenz.

Dios guarde y anime a su majestad como se lo pide un Alc.e

Noviembre 1689.

Hingi pädi hankja gä fudi

                                         gä ot´¨a ná ra n tofo

de gä Hñähñu pa gä mänñä uaho

kä mä nfeni un di mbeni nuxi heti…

Son las vidas que llevo aquí en la comunidad,

Digamos que a lo mejor tuvo desde sus principios cierta espiritualidad o divinidad

Pudo haber habido y quedó, ¿no?,

Esa práctica que en la lengua hñähñu se dice fiesta

Y pues traduciendo la palabra tiene otro significado

Quiere decir doble, doble persona en una sola,

Quiere decir pues lo terrenal y lo espiritual, ¿no?

Ajá, ajá.

Es el día que puede uno hablar con el creador.

Para la gente es fiesta porque es alegría comunicarse, ¿no?

Con lo divino, ¿no?

Entonces a eso se debe la palabra fiesta.

Y pues va, va, va viniendo a través del tiempo

La religión católica nos sustituye un patrón, ¿no?

A través de la religión nada se compara con lo antiguo,

Queda eso de la fiesta; ir a platicar y dialogar con el creador.

Seguir viviendo la fiesta

Familias que vienen desde un inicio a ofrendar a la divinidad, ¿no?,

Del creador como es el fuego, ¿no?,

El fuego que descubrieron los antiguos.

A través de los siglos y los siglos va quedando un cirio,

Un pequeño cirio que la familia

Ofrendaba y de ahí fue pasándose la tradición

A través de sus hijos, sus nietos,

Ofrendamos la cera, se hace la recolección de cera después de la fiesta.

Mi abuela me heredó entregar esta promesa, ¿no?,

Es una promesa al entregar el cirio…

Persiste la idea que los abuelos dejaron, de que

Entre más alto sea la parte de algún lugar de la tierra,

Es como estar un poco más cerca del cielo, ¿no?

Esa es la idea ¿no?,

A veces la gente sube y hace su ofrenda a,

¿cómo podemos llamarle?,

Pues a esa divinidad, el creador, el que hizo todo, ¿no?,

Nada tiene que ver con la católica, pero ellos han aceptado esta práctica, ¿no?

En mi caso yo tuve un padre que le sirvió mucho tiempo al pueblo,

Y era el que pues sabía de esto ¿no?, 

Porque también había sufrido lo mismo con gente de afuera,

Decía él “los poderosos entraban y hacían y deshacían,

Burlaban mujeres, golpeaban vecinos

Y viendo eso a mí me nació un coraje de que no puede ser,

Somos seres humanos iguales”

Y su idea fue ser autoridad para poder evitar aquello, ¿no?

Entonces también él venía por esa experiencia y nos decía:

“No le hagan caso, no le hagan caso porque ellos son los ignorantes

Al menos tú sabes hablar tu lengua y sabes entenderlos

Tal vez los ignorantes son ellos porque no te entienden

Tu otra forma de ver y de hablar”, ¿no?

A Tula le decimos Mahmeni: los dueños del lugar,

Por la trayectoria de su historia

Los tatarabuelos fueron grandes constructores de pirámides,

Los toltecas eran grandes artesanos, conocedores de la música, de la pintura,

Siempre como que hasta en la actualidad vemos eso, ¿no?,

Así les pasó a mis abuelos. Mi abuelo fue, ¿cómo le llaman a ése?,

El capataz de una hacienda de la Cañada.

Y era él que se llamó Lázaro,

Era al que decían “tú Lázaro eres esto y eres inteligente

Manéjame a estos indios y ordénales…”,

Mi papá tenía esa costumbre

Como no teníamos televisión ni radio

Pues era reunirnos en la cena,

Empezaba a contarnos su vida, la vida de su familia,

Él estaba muy orgulloso de su mamá porque era una persona muy valiente,

Él nos platicaba en un tiempo,

Según llegó a oídos de mi papá la plática de mi abuela,

Cuando estaba pequeña, en los tiempos de hambruna que hubo,

Mi abuela iba y pues tenían ganado,

Tenían la forma, ¿no?,

Y debido a la hambruna se fueron muriendo las reses

Y la gente decía, se murió por la falta de alimento,

Había gente que empezó a comer biznagas, cardones, nopales,

Ya ni creo había nopales ni campanulas comestibles

Y empezaron a comer el mechado que le quitan al maguey

Y empezaron a molerlo y hacerlo en tortilla

Y empezaron a colgar la ropa de los enfermos en los rosales

Para ahuyentar a la muerte pero murieron casi todos

Y entonces él dice mi abuela le contó sobre ese valor de llevarse su burrito

E ir hasta el Cardonal allá cerca de La Florida

A mercar carne seca para traerle a la familia y que comiera.

Y también era abusada mi abuela,

Pues el hacendado tenía almacenados los granos y tenían para sus animales,

Para los caballos, y entonces dice que ella se ponía abusada

Cuando veía que el trabajador les daba de comer

Se escondía por ahí para quitarle los granos del animal y encostalarlo y traerlo.

Estaba la idea de hacer un libro de cosas que me platicaba mi papá.

Cada que nos sentábamos era una anécdota, una historia, un cuento,

Y esa fue mi idea, ¿no?, escribir todo lo que platicaba mi papá.

Pero allí lo dejé, llegó un momento que me casé y se me olvidó,

Se me borraron los deseos de escribir.

Y ya casada, cuarenta y tantos años,

Hubo una oportunidad de que pudiera aprender a escribir hñähñu.

No lo pensé dos veces, yo corrí con mi cuaderno y lápiz,

Aprendí a escribir: me nació la idea de escribir, pero en mi lengua madre.

Porque era con más facilidad que me fluía hablar y escribir en mi lengua.

Y ya leyéndola, lo poquito que sé de castellano lo fui traduciendo.

¿Sí? Aceptar la identidad es la cura de todo lo que uno ha sufrido.

Porque saludamos nosotros en la mañana,

Decimos hermano mayor o hermano menor,

En español “¿qué estás diciendo?”,

Pues decimos “buenos días, hermana, buenos días hermano”,

Pero no, la traducción correcta es

“Dios es contigo hermana menor, dios es contigo hermana mayor”.

Viene siendo parecido al nacimiento del niño dios,

Para nosotros

El nacimiento de todos los niños es el nacimiento del dios.

Y le digo, […(48:21)]

Es el líquido que sale al romper la fuente.

Le llamamos […], y […] es el líquido que mana de los senos,

Los primeros líquidos que mana el seno, los senos,

Entonces, […] es el nacimiento del hijo de Dios, “no hay mucha diferencia”,

Le digo, “no me venga con que esto y el otro que estoy equivocada,

Ahí está la lengua me lo dice”. ¿Sí?

En nuestro lenguaje,

Al hablar sentimos nuestro órgano gustativo

Como si bailara de alegría, cuando reímos o hablamos,

Así como nuestra nariz y boca cuando platicamos con felicidad…

Entonces hubo una propuesta sobre la música

Y se interesaron los que querían su pueblo

Y heredarles a los que le seguían,

Enseñarles, ¿no?,

Y yo recuerdo cuando la música fue algo más serio en la comunidad,

Y en ese tiempo no había luz, se pasaba con su vela estudiando su método.

Y era costumbre y hasta extrañaba uno si no escuchaba el instrumento, ¿no?,

El clarinete, la trompeta, la flauta, los claros de luna.  

Era ya cotidiano escuchar esos ruidos.

Y le platico a algunas personas cómo es que dan vuelta las cosas.

Fíjate, antes les costó mucho aprender la música

Y de verdad se estudiaba la música

Porque no había luz, prendían su vela y se quemaban las pestañitas estudiando.

Entonces vinieron a sacar unas fotos,

Un japonés. Su esposa y él se dedican a estas cosas, ¿no?,

Sacan libros de ciertas culturas y sobre nanotecnología.

Ellos van investigando y lo que les dicen, ¿no?

Para exhibirlas o para qué se yo.

Y una de ellas se enojó, una de las de telar dice:

“No nos saque fotos, pídanos permiso para robarnos el alma”.

Digo, a lo mejor fue un poco rudo la forma de cómo se lo pidió, pero…

Nota 2 Domingo 17 de enero de 2021

A partir de los primeros días de enero empecé con la lectura de la Divina Comedia de Dante. Estoy leyendo la edición bilingüe de la editorial Tomo: esos libritos blancos con bellas y diminutas portadas que se consiguen por veinticinco pesos en el metro o en puestos de revistas. Aun así, es la mejor de las tres o cuatro destartaladas versiones que tengo. Aun así, las veces que intenté pasar más allá del infierno no lo logré. Aun así, esta vez estoy decidido a llegar al purgatorio y ¿por qué no? rozar el paraíso junto a la divina Beatriz.

¿Qué me ha impedido avanzar en la lectura?

En estos días, a diferencia de los intentos anteriores, leí los ensayos de Eliot, Borges y Berger sobre el bardo de bardos. De su mano, alivié mis temores y empecé la lectura. Sin duda, uno de los poetas del que más se ha escrito es Dante Alighieri. Como bien señala Eliot, es el poeta más universal de occidente. Sin embargo, los tres ensayos de estos autores son breves y contundentes, más una invitación sincera a la lectura que un estudio académico que espanta a los neófitos como yo. Creo que un clásico, si en realidad lo es, no necesita, en una primera lectura, explicaciones e instructivos para leerse. Ya después, si el amor es sincero, vendrán las disquisiciones y la profundización en la relectura.

Dicen que el confinamiento por la pandemia es el paraíso de los misántropos. Creo que el periodista que lo dijo exagera, pero a los auténticos solitarios nos trajo, en medio del infierno, momentos intensos donde hemos a diario, rozado el paraíso. Uno de esos momentos es el de la lectura. Hace unos días también empecé a leer Los Cantos, en la hermosa edición de la editorial Sexto Piso. Como dice el traductor Jan de Jager, “Ezra Pound quiso que fueran la Divina Comedia de nuestro tiempo. En su vastedad, en su sabiduría y en su belleza, lo logró.” Sentir a diario la vitalidad de las palabras de Los Cantos y la Divina Comedia, le dan sentido a un mundo que se desquició absolutamente desde el año pasado. Son, junto con la Biblia y el I Ching, mi forma de matar al tiempo hasta que el cuerpo aguante.        

Y es que, como dice Berger, el cuestionamiento central que nos plantea Dante es el del tiempo y, la solución fundamental que nos ofrece, es la visión del amor como acto sincrónico único. ¿Acaso no lo hace cualquier poeta? Bien mirado, lo que cualquier poema intenta es captar el instante, fijar el vértigo, como dice Rimbaud. Aunque lo sospecho, aún es temprano para decir cuál es la diferencia entre la visión del tiempo de Dante y otros poetas. Para dar al menos una opinión sincera, tengo que primero acabar de leer el libro. Sin embargo, no puedo dejar de relacionarlo con las teorías sobre la sincronicidad de Jung y, sobre todo, con mi libro de cabecera, el I Ching, del cual conozco casi nada, pero al menos lo he leído varias veces.

Hace un rato le pregunté al oráculo ¿de qué manera podría fijar el vértigo del instante? La respuesta del libro fue el hexagrama Ching EL POZO  y Chien LA EVOLUCIÓN. De las infinitas formas en que se puede intentar la sincronicidad del tiempo, el libro de las mutaciones me contesta que la tarea es arriesgada, pero con cautela y reflexión, poco a poco, lograré avanzar.

Por hoy detengámonos. En cierta forma, la consulta al I Ching es un acto de imaginación activa. Como la psicología de los arquetipos de Jung, de la mano del I Ching ahondamos en las imágenes y mitos que nos permiten hacer alma. Desde esta perspectiva, creo que el ejercicio (iba a escribir el derecho sagrado) de escribir y leer poesía, trata más bien de una terapéutica y no de una estética. Los poemas son curativos cuando se escriben y en casos como los de la Divina Comedia, cuando se leen. Más allá de las academias, abogo porque cualquier ciudadano tenga el derecho a lanzarse al infierno, y chance pasar al purgatorio y ¿por qué no? rozar de vez en cuando el paraíso.