#Dante2021 Paraíso Canto XIX: Un modelo poético del universo

Dice Lederman y Teresi en su libro La partícula divina. Si el universo es la respuesta ¿cuál es la pregunta? que hay dos tipos de especulaciones teóricas sobre la composición de la materia. Los hay más científicos y mecanicistas como Demócrito que, cuando se preguntan por el porqué de un fenómeno, buscan la causa, mientras que hay otros como Platón y Aristóteles que cuando se preguntan el porqué de un fenómeno, buscan su propósito. A esta segunda categoría pertenecen las especulaciones de Dante a lo largo del Paraíso y en específico en el canto XIX.

Es curioso comprobar que esa dicotomía sigue vigente hasta nuestros días y que está presente en el terreno científico. Por ello, un físico como Lederman está más en la línea de Demócrito, mientras que un físico como Penrose habla de un mundo platónico compatible y vinculado con el mundo de la física. Y en efecto, en el fondo creo que hay pensadores y científicos que buscan un propósito lo declaren o no. Me parece que a este tipo de investigadores les puede parecer una visión alegórica bastante intuitiva la postulada por el poeta italiano.

El canto XIX inicia con una imagen sobre el equilibrio entre Aries y Libra en el firmamento. esta imagen no hay que dejarla de lado en relación al largo discurso de Beatriz sobre el origen y armonía de todo lo existente.

Ahora bien, abordaré nueve de los que considero principales temas cosmológicos del canto y los trataré de relacionar con las metáforas, imágenes y mitos de los que hacen uso los científicos modernos para explicarnos sus experimentos, comprobaciones y muchas veces intrépidas y descabelladas teorías.

1.- Empecemos por el principio. Beatriz le dice al Bardo que ante sus dudas no es necesario que hable porque ella puede ver sus pensamientos en la esencia de aquel que todo lo ve, en aquel punto que es un no lugar donde se encuentra todo tiempo y espacio.

Algo parecido dice Hameroff en sus estudios de la conciencia, al señalar que ésta pudo formarse a partir del big bang. Como si el universo se conformase no solo de materia sino de espíritu al mismo tiempo. Una especie de información cuántica contenida incluso antes de la gran explosión.

2.- Beatriz señala que el punto-Dios se difundió por todos lados para que se reflejase en las cosas y pudiera reconocer su existencia.

Este punto se vincula al anterior. Si el universo es conciencia, la conciencia humana es una de las formas por medio del cuál Dios reconoce su existencia.

3.- Antes de la creación Él ya se encontraba activo.

Roger Penrose y otros físicos, actualmente postulan que el universo tal vez no tuvo su inició en el big bang. Desde una teoría cíclica del universo, postulan que el universo tiene un inició y un fin cíclico. Es una teoría que guarda relación con el universo como conciencia, ya que no es imposible, si estuvieran en lo correcto, que cada nueva creación del universo guardara información de sus anteriores ciclos.

4.- De aquel acto infalible, se crearon la materia, la forma y los ángeles, como flechas disparadas por un arco de tres cuerdas. Esto generó un efecto triple en las cosas creadas, como el rayo de luz que se refracta en un cristal, sin diferencia entre el principio y su complemento.

El modelo estándar de la física hasta hace poco no lograba responder la paradoja de que a un nivel subatómico las partículas no tuvieran masa según los modelos matemáticos. Torciendo un poco los conceptos pero no tanto, podemos decir que la forma es la masa necesaria para que las partículas conformen átomos y por lo tanto la materia, mientras que los ángeles sería ese campo de Higgs y por lo tanto donde es posible se encuentre la clave para el estudio de la conciencia en el universo.

5-Antes de contar veinte, los ángeles perturbaron el mundo material y otros se mantuvieron fieles sin suspender su actividad en torno al centro luminoso al que pertenecen. La soberbia del ángel caído, quien decidió no reconocer la bondad suprema y seguir girando en torno al punto-Dios generó un desequilibrio.

Según el modelo estándar de la física el universo se creo por un desequilibrio en la simetría creando el espacio tiempo.

6.- Los ángeles tienen inteligencia, memoria y voluntad, no como la de los simples mortales pero sí la tienen. La memoria, por ejemplo, es distinta porque estas sustancias se deleitan en la imagen de dios y por ello no necesitan un objetivo nuevo en donde distraer su mirada y por lo tanto tener que recordar.

Si existe la conciencia en el universo y como dice Hameroff, nuestras almas al morir regresan al alma del mundo, existe tal vez un tipo de información cuántica desde el inicio de la creación que está relacionada a los ciclos anteriores.

7.- Existen falacias, chistes, fábulas y propuestas falaces con los que se explican fenómenos naturales/sobrenaturales. Sin embargo la búsqueda de la verdad debe de guiar e iluminar las búsquedas de los motivos más ocultos del ser.

En la ciencia y en la poesía, por diferentes vías se guían por similares principios. Nótese que Dante no incluye las invenciones de la poesía en ese tipo de fábulas y falacias falaces. Por el contrario, como lo mostró a lo largo de la Comedia, es uno de los accesos al conocimiento y la verdad.

8.- La naturaleza angélica se vuelve tan numerosa de grado en grado, que ni la palabra ni la imaginación pueden alcanzarla pues su número es indeterminado.

¿Y la ciencia puede alcanzar la verdad? A pesar de los avances tan sorprendentes de la física y otras ciencias, siguiendo a Dante, creo que la realidad última de las cosas es y será incognoscible.

9.- La primera luz que en ellos reverbera les penetra de múltiples formas, y cada forma es acorde al ser que recibe esa luz. Esto se comprende mejor con la metáfora de los múltiples espejos que el Poder divino a pulido sin que por ello deje de ser uno e indivisible como al principio.

Finalmente, hay que entender esta visión poética del universo tanto en su aspecto diacrónico, el origen, como sincrónico, el aquí y el ahora, ya que estas dos temporalidades se entrelazan. El punto-Dios es el origen del universo y es el sustento en cada uno de sus instantes presentes. Y el uno indivisible, ¿no se parece al átomo de Demócrito y al bosón de Higgs? Desde luego no todos los científicos toman en serio el que el universo tenga un propósito o conciencia o información cuántica o como quiera llamársele, pero ningún científico negará que nuestro cosmos parece el producto de un milagro. Por otro lado, estas comparaciones entre el Paraíso y la física moderna pueden parecer muy arbitrarias. Sin embargo, creo que las intuiciones poéticas muchas veces se acercan, y en ocasiones se adelantan, a los descubrimientos de la ciencia. Sin duda, de aquí a setecientos años, cuando los descubrimientos de la física sean aún más profundos, este canto se podrá leer e interpretar de otra manera y aumentará su riqueza. Lederman y Teresi señalan que Demócrito se adelantó, con la Razón Pura como herramienta, a las comprobaciones de la física actual. También señalan que fue hasta el Renacimiento que se le dio continuidad a sus intuiciones. Para los investigadores, los descubrimientos en la física desaparecieron a lo largo de la Edad Media. Desconozco hasta que punto esta generalización sea cierta, pero lo que es cierto es que Dante, con la Razón Imaginativa como herramienta, intuyó una nueva y sorprendente visión del cosmos: un punto-Dios indivisible en el microcosmos y el macrocosmos.

Trebejos: meditaciones sobre el alma de las cosas. Columna de Arquímedes


Él ha encontrado el punto de Arquímedes, pero lo ha utilizado contra sí mismo, es evidente que sólo con esa condición le ha sido permitido encontrarlo. Franz Kafka

Algo sobre el autor:

Su verso favorito es de Fernando Pessoa “¡Ah, no ser toda la gente y estar en todas partes!”. Arquímedes, su seudónimo, hace referencia al famoso matemático griego. Su tarjeta de presentación dice abajo de su verdadero nombre: lector de poemas.

Trebejos: meditación sobre el alma de las cosas

Presentación:

Mi versos favoritos son de Alberto Caeiro, uno de sus 72 heterónimos de Fernando Pessoa:

“Hay bastante metafísica en no pensar en nada

¿Lo que pienso del mundo?

¿Sé yo lo que pienso del mundo?

Si me enfermase, pensaría”

Hoy que el cuerpo social está enfermo de gravedad, es necesario pensar hasta como estrategia de sobrevivencia.

En la mañana, mientras leía el periódico, me encontré con la noticia de que, según el gobierno, en el mes de junio se reanudaran las clases presenciales en las escuelas. Ya llevan un año anunciando lo mismo cada tanto tiempo. Es cierto que la vacuna ha reanudado las esperanzas de amplios sectores de la población. Pero, pensemos un poco y borremos las brumas del dañino optimismo. Aunque se lograra vacunar a todos los maestros del país, lo que va a llevar su tiempo, aún falta por vacunar a los estudiantes. Se puede argumentar que con los maestros vacunados ya se puede regresar a clases. Sin conceder, suponiendo que los padres de familia y los propios estudiantes decidieran regresar a la escuela y arriesgarse al contagio, aún así el regreso será paulatino. En el corto y el mediano plazos si acaso llegaremos a clases mixtas. Uno o dos días clases presenciales y la mayoría con educación a distancia, como desde le inicio de la pandemia. Aceptémoslo, la educación entró en un gran reseteo al igual que la totalidad del sistema capitalista y en los próximos años las relaciones sociales cambiaran drásticamente.

En un breve y puntual artículo titulado La jaula 5.0 del periódico la Jornada, Ilán Semo en enero de este año, nos explicaba que la jaula de hierro que predominó en el siglo XX, se está transformando a pasos acelerados en una jaula digital: “sin afuera ni límites predecibles”. En ese mismo artículo explicaba que un alto funcionario de American Móvil, una de las más grandes corporaciones a nivel mundial, hizo una consulta con 50 expertos después del confinamiento a causa del confinamiento por la pandemia. Si los expertos consultados tienen razón, nos esperan años, incluso décadas difíciles. Rescato los puntos 1,5 y 9 de los nueve en los que Semo sintetiza las tendencias que se avizoran en un futuro próximo:

1. La situación actual, que es vista como un paréntesis de excepción pandémico, ya contiene los elementos esenciales de lo que será la nueva normalidad. En otras palabras, la nueva normalidad se asemeja mucho a lo que estamos viviendo en estos momentos.

5. Las casas se adaptarán al trabajo diario. Se abrirá una nueva época en el diseño, construcción y adecuación de interiores. Éstas serán los engranajes centrales de la jaula 5.0. La vida en sociedad –llámese oficina, fábrica, universidad, ONG, cine, cantina, etcétera– se reducirá gradualmente. Lo que quedará es un mar de vidas moleculares. Las cenas con los amigos, la familia o eventos casuales sucederán de vez en cuando durante el mes.

9. La educación nunca regresará a lo que era. Será sustituida por la enseñanza a distancia o, a veces, los sistemas híbridos. Desaparecerá el estudiantado como fuerza política, social e intelectual.

https://www.jornada.com.mx/2021/01/23/opinion/014a1pol

¿Puede hablar el sujeto subalterno? se pregunta la filósofa Spivak. Cuando el mundo se nos está convirtiendo en un enorme campo de concentración con un panóptico digital, en cierta medida, aunque hoy hablamos y escribimos como nunca en la historia, el espacio virtual es una cámara de ecos, donde hay mucha comunicación e información pero no hay comunidad. Es decir, por más que hablemos, estamos como enmudecidos por nuestro propio ruido.

Ahora bien, si mi casa, en específico mi habitación-biblioteca-taller, en donde ahorita escribo estas líneas, será durante algún tiempo mi lugar de trabajo, más me vale adaptarla lo mejor posible. Informar sobre ese proceso de adaptación es lo que compartiré todos los jueves en esta columna a la que he llamado Trebejos: meditación sobre el alma de las cosas.

Mi abuela tenía facilidad y gracia para decir las palabras. Cuando un cuarto de su casa estaba lleno de cosas abandonadas (ropa, maquinas de cocer, hilos, cazuelas, cuadros y fotos arrumbadas, clavos, monedas, botones, cartas de amor con olor a viejo) decía que había un trebejerío. Trebejos también se le dice a las piezas de ajedrez. Pues bien, en la tesis I sobre la Filosofía de la Historia, Walter Benjamin, explica su interpretación sobre el materialismo histórico con la alegoría del enano jiboso y feo que escondido en una mesa mueve los hilos de un autómata y gana todas las partidas. Ese enano es la teología. ¿A qué teología se refiere Benjamin? Creo que independientemente de las creencias religiosas del filósofo judío, a lo que nos invita es regresar al alma a su materialidad en los entes de este mundo: regresar al anima mundi. Solo así se puede entender su insistencia en unir teología (ciencia del alma y Dios) con el materialismo histórico (ciencias de los seres humanos). Hay algo más que quiero agregar a este respecto. Hay muchos comentaristas que han escrito sesudos análisis sobre las tesis de Benjamin. Estoy seguro que esa abundancia le hubiesen sorprendido sobre un escrito que fue redactado para que lo leyeran sus amigos. Sin embargo, en las interpretaciones que he leído (en realidad son pocas), nadie habla del juego del ajedrez en sí. Lo toman como una simple metáfora, siendo que el filósofo alemán era aficionado al deporte ciencia. Hablar de ajedrez es hablar de estrategia y táctica; es hablar en términos políticos. El ajedrez es la vida decía el gran Bobby Fisher. La vida imita al ajedrez diría más adelante el ogro de Bakú, Kasparov. Hay mucho misterios que rodea a este juego que inventaron los dioses para regalarlo a los hombres. A mí me parece bastante misterioso que el tablero de ajedrez tenga sesenta y cuatro casillas, el mismo número que los hexagramas del I Ching, libro de las mutaciones y el mismo número de codones en el lenguaje del ácido nucleico según explica Crick en su libro la vida misma. En fin, que hay mucho misterio en coincidencias como estas, de las cuales me declaro poco apto para desentrañar. No sólo porque soy mal ajedrecista y entiendo poco de este juego complejísimo y que demanda mucho tiempo y estudio que no le he dedicado, sino porque en asuntos de teología y materialismo entiendo menos.

Así, lo que vaya compartiendo en esta columna, me ayudará a profundizar en temas que he tocado muy por encimita. Sobre todo, me ayudará a contrarrestar el terror a lo inminente en el que estamos inmersos. Ese terror se refiere a que huimos de lo que tenemos delante de nosotros, esos trebejos de los que antes hablaba. Las cosas y personas que nos rodean. Los más próximos y cercanos. ¿Qué significa meditar sobre esos objetos y sujetos? La clave me la dio mi maestro Carlos Cortéz del posgrado en Desarrollo Rural. En una ocasión nos estaba tratando de explicar el Capital de Marx, nos dijo una frase que se me quedó grabada: En este vaso, dijo, está contenida la historia del universo. ¿No es maravilloso, incluso mágico pensar sobre las cosas de esa manera? Recordé a este profesor ahora que leí el libro del biólogo que descubrió la estructura del ADN, el antes citado Francis Crick. Al inicio de su ensayo, La vida misma, su origen y naturaleza, señala:

Para mí es notable que este asombroso descubrimiento, la inmensa vastedad y vacuidad del espacio, no haya atraído la atención de los poetas y de los pensadores religiosos. La gente se siente feliz al considerar la omnipotencia de Dios- cuando más, una proposición dudosa-, pero no esta dispuesta a meditar de forma creativa sobre el tamaño de este extraordinario universo en el cual, y no por su propia virtud, se halla…Es casi como si la total insignificancia de la Tierra y la delgada película de su biósfera hubiesen paralizado por completo su imaginación, como si fuera demasiado temible contemplarlo y, por consiguiente, mejor desdeñarlo.

Virginia Wolf decía que un escritor lo que necesita es una habitación propia. En mi caso, no siempre he corrido con esa suerte y, ahora que la tengo, no sé cuanto dure esta dicha. De los indígenas hñähñu aprendí que un humilde cuarto puede ser un lugar de reflexión y conocimientos que a la larga sí hacen comunidad. Mientras pueda, haré estas meditaciones sobre el alma de las cosas que he ido juntando en en mi habitación. Meditación según la Wikipedia se refiere:

A un amplio espectro de prácticas que incluyen técnicas diseñadas para promover la relajación, construir energía interna o fuerza de vida (, ki, chi, prāṇa, etc.) y desarrollar compasión,3​ amor, paciencia, generosidad y perdón.

Por medio de la escritura y otras técnicas voy a compartir lo que medite sobre las cosas que me rodean y su relación con este infinito, y en su mayoría vacío, universo en el que navegamos como una partícula insignificante a la que llamamos planeta Tierra. Precisamente creo algo cambiará cuando tengamos conciencia planetaria sobre esa radical insignificancia de la que tanto huimos según Francis Crick. Así tal vez podamos experimentar el mundo de lo inmensamente pequeño y lo inmensamente grande como algo familiar. Somos una caña pensante ante el vasto universo, decía Pascal. En esta época de narcisismo y positivismo tóxico, que ese pensar nos haga sentir el brevísimo pestañear del tiempo que dura una vida, que nos haga sentir el vacío, la negatividad, la muerte, la enfermedad y la nada como parte de nosotros.

Columna de Metrodora: Entrevista a Sacha Taillet

Algo sobre la autora:

Es médico de profesión y trabaja en un hospital psiquiátrico desde hace casi veinte años. Le gusta viajar y los misterios del bosque y el mar.

Entrevista a Sacha Taillet

En esta ocasión, día internacional del arte, Metrodora (el seudónimo lo retoma de la célebre ginecóloga griega) nos comparte esta entrevista que hizo hoy mismo a Sacha Taillet. Sacha es un joven músico francés integrante del grupo Shelmi. Su música es una mezcla de pop, hip-hop y música electrónica. En esta breve pero interesante charla, nos comenta sobre las dificultades personales que conlleva la creación artística.

(Nota: no necesariamente la participación es por escrito. También se pueden mandar audios y videos)

Nord Hémisphére es una de las canciones de Shelmi:

El Tlacuache Citadino: columna de Guadalupe Espinoza y Norberto Soto

Algo sobre los autores:

Guadalupe Espinoza Sauceda.

Lic. En Derecho y Ciencias Sociales por la Universidad de Occidente, Unidad El Fuerte, Sinaloa.

Mtro. & Dr. en Desarrollo Rural por la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco.

Colaborador en revista Contralínea y en el suplemento Ojarasca de la Jornada. Aficionado de la historia Yoreme-Mayo, de la Revolución Mexicana, y del norte de Sinaloa.

Norberto Soto Sánchez

Lic. En Psicología y M. en C. de la Educación por la Universidad Autónoma de Sinaloa. Colaborador ocasional en revista Contralínea.

El mito del Tlacuache, el fuego y el conocimiento.

*Guadalupe Espinoza Sauceda & Norberto Soto Sánchez

En Abya Yala (América) algunos pueblos tienen un mito que habla de la conquista del fuego, elemento que en los albores de la humanidad era desconocido y, por ende, todo aquello cuya producción es facilitada por las llamas, inexistente. De igual forma, nada proporcionaba a la humanidad abrigo suficiente en el helado mundo. Durante las frías noches de invierno la gente sufría aún más, anhelando la rápida llegada del sol para que los rayos de éste pudieran brindarles un poquito del calor que les permitiera seguir viviendo.

Un día cayó un fragmento de meteoro a la tierra; desde el cielo, flameante, descendió a gran velocidad hasta dar con el suelo, provocando una gran explosión que generó un incendio que comenzó a alimentarse de todo lo que encontraba a su paso.

El meteoro impactó en una montaña donde habitaban los quinamentin, gigantes enemigos de la humanidad, quienes lograron aislar el fuego, manteniéndolo vivo, apropiándose de él, convirtiéndolo en un privilegio del que solo ellos gozaban. Para asegurarse de que la humanidad no podría llegar al tan deseado elemento, conformaron un ejército que lo cuidase, el cual era comandado por un jaguar.

Sin embargo, la humanidad, impulsada por la necesidad, intentó una y otra vez acceder al fuego; muchas personas perecieron acribilladas por las flechas del ejército que servía a los quinamentin.

Viendo las peripecias de la gente, otros seres mostraron solidaridad para intentar solucionar el problema. Así se conformó un concilio en el cual representantes de las poblaciones humanas se reunieron con animales como el Venado, el Armadillo y el Tlacuache: la idea era elaborar un plan para robar el fuego a los gigantes.

Se probaron algunos métodos propuestos, pero todos resultaron infructuosos. Desmoralizados, no sabían ya qué hacer. De pronto, se escuchó la voz del Tlacuache decir, con seguridad: “yo prometo traer el fuego a la humanidad”. Un silencio abrumador se apoderó del espacio tras las palabras del animalito, seguido de sonoras carcajadas que soltaron los ahí presentes.

Todos se burlaban del marsupial, pues ¿cómo sería posible que ese animalito tan pequeño y de apariencia insignificante pudiera llevar a cabo la proeza de robar el fuego al ejército de los gigantes, comandado por el gran Jaguar, y luego entregarlo a la humanidad?

Pero el Tlacuache, aunque consciente de la gran dificultad de la tarea, reviró: “Más vale maña que fuerza. Cumpliré mi promesa, solo que para ello voy a necesitar su ayuda; cuando me vean venir con la lumbre, tendrán que apoyarme rápidamente para mantenerla viva”.

El pequeño marsupial empezó la ejecución de su plan: próximo el ocaso, se acercó sigilosamente al campamento del ejército que resguardaba el fuego y se hizo bolita, manteniendo esa posición en apariencia inerte durante 7 días, observando los hábitos de las milicias hasta que pudo identificar un momento justo de la madrugada en que casi todos caían dormidos. El único que se quedaba haciendo guardia era el Jaguar.

Así, acabando el séptimo día, cuando casi todos estaban en un sueño profundo, el Tlacuache se acercó al fuego, metiendo su colita en la hoguera, y una vez con el fuego en ella, emprendió una muy lenta retirada del lugar. Pero el Jaguar alcanzó a ver lo que al principio creyó que era un leño, hasta que se percató que se movía; en ese instante dio inicio una persecución en la cual el felino no tardó en alcanzar al marsupial, a quien una vez a merced de sus garras, comenzó a rasgarle el lomo y a sacudirlo por doquier, mientras el Tlacuache, rápido y astuto, logró guardar su colita en llamas dentro de su bolsa, tras lo cual se enroscó y quedó inmóvil, protegiendo el fuego.

Después de varias envestidas el Jaguar dio por muerto al Tlacuache y regresó a resguardar el fuego. Luego de eso, aunque muy herido, el pequeño animal pudo regresar al lugar donde estaba el concilio y, una vez en medio de todos, sacó su colita de su marsupio, otorgando un tizón a la gente, quienes conservaron el fuego para siempre. La colita pelona del Tlacuache sería, a partir de ahí, la marca de su hazaña.

Alfredo López Austin identifica el mito del Tlacuache con el de Prometeo, pues no hay que olvidar que esta última figura dentro de la mitología griega fue quien robó el fuego a los dioses para entregarlo a la humanidad. La cuestión del fuego tiene que ver con el conocimiento; desde el punto de vista de la experiencia humana, las llamas son el elemento que permite ver en la oscuridad, develar el conocimiento de nuestro entorno y de los objetos.

Desde el punto de vista del pensamiento Yoreme-Mayo, el Tlacuache es una manifestación de la “Sua”, la cual es la inteligencia del universo, frente a la que debemos tener miedo y respeto. En el plano de la historia universal, la “Sua” es como la Divina Providencia hegeliana, es decir, la manifestación de la razón de Dios en la tierra y en el sentido de los acontecimientos históricos.

El mito del Tlacuache tiene también una connotación que bien podríamos decir es política: este marsupial es un ser pequeño que, carente de una gran fortaleza física, utiliza el recurso de la inteligencia para resistir y lograr vencer al Jaguar y al ejército de los quinamentin, quienes se aferraban a ostentar el uso exclusivo del fuego, es decir, quienes habían convertido el conocimiento en un privilegio. El Tlacuache, en tanto benefactor, otorga a la humanidad en general el conocimiento, convirtiéndolo así en un derecho de la gente. Esta leyenda también es, en el fondo, la lucha entre oprimidos y opresores.

Eric Hobsbawm, historiador marxista, hablaba de que la historia, más que leyes, tiene una estructura y una regularidad presentes en el relato de la evolución de la sociedad humana. ¿Cuál es una de dichas regularidades? Precisamente, la lucha de clases: la confrontación entre oprimidos y opresores que mencionamos anteriormente. De esa forma vemos que los mitos son relatos que condensan verdades que, como en este caso, pueblos y naciones indígenas de Abya Yala habían intuido desde hace muchísimo tiempo, desde los albores de la humanidad. Intuiciones que se transmitieron a través de los mitos.

#Dante2021 #Dante700 Canto XXXII: Traidores a la patria

A diferencia de la idea que comúnmente tenemos del Infierno, en la Comedia, en el último círculo donde vive satanás:

Ni en el Danubio en Austria, durante el invierno, ni en el Támesis bajo su cielo fío y nebuloso, vieron nunca tan entorpecido su curso por la capa de hielo, como la que había en aquel lago

Y después de presentar el escenario, Dante dice de los condenados:

Todas aquellas almas tenían las frentes inclinadas y dejaban ver el gran frío que sentían por el temblor de sus labios, lo que también daba cuenta de la tristeza de sus corazones.

A pesar de la imagen contra intuitiva, no es difícil razonar que en efecto, el lugar más profundo del Infierno, es un lugar gélido y que en el habiten los traidores. Y es que se necesita tener helada el alma para traicionar a quien ha depositado la confianza en ti. ¿A qué tipo de traición hace referencia el florentino? ¿Es una traición que tiene que ver con relaciones personales o más bien políticas? Para acercarnos a este problema, hay que recordar que para Aristóteles uno de los valores éticos más elevados es el de la amistad. Creo que su contrario no es la enemistad, su contrario es la traición. Y esto tiene que ver con lo individual y privado, pero al mismo tiempo con un plano colectivo y social. Bien dijo Montaigne que la república perfecta sería una república de amigos. En cierta medida, al vivir en un régimen de explotación y dominación donde impera la degradación y destrucción del ser humano y la naturaleza, nos estamos traicionando a nosotros mismos y nos alejamos cada vez más de una buena vida, que es lo que en lo individual y lo social todos queremos.

En este círculo habitan los traidores a la patria. Si nos preguntábamos dónde podrían estar muchos de nuestros políticos, aquí está la respuesta. Sobre todo, aunque no exclusivamente, muchos de los que en las últimas décadas remataron el patrimonio nacional y propiciaron la intensificación de la violencia y la muerte en nuestro deshilachado México. Y de ese tipo de traidores no hay que pedir ni las disculpas: tienen fría el alma, hielo en las venas y helado el corazón.

Aquí una versión en rap en inglés de algunos cantos del Infierno:

#Dante2021 #Dante700 Canto XXVII: Asesores políticos

Soy politólogo en tierra de políticos. Mis mejores amigos son politólogos también. En una de las primeras conferencias que escuchamos en la universidad, apenas un par de semanas recién habíamos entrado a la carrera, el conferenciante nos dijo una frase de Pascal que ahora me hace exclamar ¡qué razón tenía aquel filósofo que nos habló tan apasionadamente de Sócrates y Platón y el hambre de conocimiento que nunca debe apagarse! La frase dice así: quien elige su profesión, elige su destino. Por fortuna, mis andanzas han sido con los sujetos de abajo, por eso estudié el posgrado en Desarrollo Rural. Así, mi camino ya está trazado, aunque esté chueco y retorcido. Y es que la manera de hacer política de los campesinos es muy distinta a la de los políticos profesionales que abundan por estas tierras hidalguenses y que hemos exportado para infortunio de la nación. Es distinto, también, porque forja un sexto sentido para conocer y comprender a esos políticos: un verdadero arte de la resistencia.

En esas andanzas he podido participar en movimientos y organizaciones. A diferencia de muchas otros ámbitos en mi vida, he procurado no prometer lo que no puedo cumplir. Lo hago por simple estrategia política y creo que no ando tan errado. A Molteferdo en el canto XXVIII, es castigado por dar un consejo político desafortunado:

Déjame decirte que el hacer muchas promesas y cumplir pocas, es suficiente para que logres tus propósitos

¿Les suena conocido? Sí, en ese mundillo en el que ando, he conocido a varios asesores políticos y la fórmula parece que nunca falla. A veces me pregunto ¿si ya sabemos que no van a cumplir, por qué seguimos creyendo en los políticos? Y es que nadie está libre de caer en el garlito. Es cierto, lo bueno de que el actual gobierno esté incumpliendo tantas promesas, y muchas de plano sean contrarias a lo prometido, es que ya nos dejaron sin opciones o ¿apoco después de esta tomada de pelo le vamos a seguir creyendo a los políticos? Bueno, en este octavo círculo están los asesores políticos. Los políticos sospecho, están en el último círculo, en el lago helado y lúgubre, junto a Judas Iscariote, el gran traidor.

Hoy quedó hecho nuestro cartel sobre el concurso de fotografía. La imagen queda así, porque un pequeño infierno, del que siempre se aprovechan los políticos para prometer y prometer, es la falta de agua en los pueblos y en las ciudades. Como comenté en la entrada anterior, está abierto a quien quiera participar. Incluso en este blog, hay lectores de España: igual ustedes pueden participar, estoy seguro que cosas parecidas pasan allá por su tierra.

Concurso de fotografía y de dibujo: El infierno en la vida cotidiana

Un lector nos escribe, en un tono un tanto irónico porque hasta nos manda un meme, lo siguiente: “Me gustaría participar en el concurso, pero soy ateo gracias a dios”. Es decir, nuestro amable lector cree, como muchos, que la Divina Comedia es un poema religioso (y sí lo es, pero es muchas, pero muchísimas cosas más) y que por lo tanto sólo lo pueden leer o se interesan en leerlo las personas que son cristianas, principalmente católicas. Ante este comentario, lo único que atiné a contestar es que no importaba si era ateo e incluso hice una media confesión: yo también me considero ateo. O más bien, como decía Bertrand Russell: para discusiones filosóficas, soy agnóstico, para salir del paso en discusiones de sobremesa (o en este caso en discusiones en el feis), soy ateo. Espero con esta ya más larga aclaración, haberlo convencido y que se anime a participar en nuestro concurso de dibujo y de fotografía “El infierno en la vida cotidiana”. Por suerte, hace un rato encontré una larga cita de James Hillman. Casi al final de su libro Un terrible amor por la guerra dice:

Una vez que sientes que tu alma es distinta al mundo de allá afuera, que la conciencia y la consciencia están alojadas en esa alma, que no está fuera del mundo, una vez que sientes que incluso el gen impersonal y egoísta está individualizado en tu persona, eres, psicológicamente cristiano. Desde el momento en que tu respuesta inicial a un sueño, una noticia o una idea sea la división moral inmediata entre el bien y el mal, psicológicamente eres cristiano. Al sentir el pecado en conexión con tu carne y sus impulsos, de nuevo, eres cristiano. Cuando una corazonada se vuelve realidad, un desliz es tomado como augurio y confías en los sueños únicamente para sacudirte esos indicios que no son más que superstición (pues se prohíben formas no-doctrinales de comunicación con lo invisible, exceptuando Jesús), entonces eres cristiano. Cuando haces a un lado los libros y el aprendizaje, y en su lugar exploras tus sentimientos para buscar respuestas simples para preguntas complejas, eres cristiano…Si crees que los más nimios eventos en la historia van en alguna dirección y apuntan de alguna forma a una evolución, si crees que la esperanza es una virtud y no un delirio, eres cristiano. Eres cristiano también cuando confías en que la resurrección de la luz, y no la irremediable tragedia o la simple mala suerte, está detrás del infortunio humano…No podemos escapar a doscientos años de historia: somos historia encarnada, cada uno de nosotros arrojado por las violentas olas de aquel entonces en las occidentales costas del aquí y el ahora.

A esta larga explicación, yo añadiría: y eres un peculiar cristiano católico si tienes alguna imagen del infierno, el purgatorio y el paraíso. Entonces, creo que sí, estimado lector: tanto tú como yo, somos ateos gracias a dios. El tema, para quien deguste la cita que acabo de transcribir, da para reflexionar largo y tendido. Ahora bien, si logras percibir ciertos infiernillos cotidianos que todos y todas padecemos, ahora quisiera utilizarla para invitar a ciudadanos en general a participar en nuestros dos concursos. Uno de fotografía y otro de dibujo con iguales premios: para el primer lugar 1000 pesos mexicanos y un libro de la Divina Comedia, para el segundo y tercer lugar, un libro. Para los premios hicimos coperacha y fue para lo que nos alcanzó. En estos días vamos a buscar patrocinadores y si logramos gestionar algunos apoyos, los premios pueden aumentar. Así que sí quieren concursar o apoyarnos con lo que sea su voluntad, bienvenidos.

#Dante2021 Algunos artículos sobre Dante y la usura

El próximo domingo 7 de marzo tendremos nuestra primera charla con el Dr. Edgar Roldán, la cual hemos titulado Dante y la Economía. Hoy que hemos llegado al canto XVII donde en el séptimo círculo se encuentran los usureros (casi hasta el mero fondo del infierno, por algo será). El tema es de amplio y difícil y a lo que aspiramos es que lo podamos comprender de la manera más sencilla posible. Y sobre todo que nos ayude a comprender de qué manera estos temas se relacionan con nuestra vida diaria y sus problemas.

Decía Wallerstein que el colapso del sistema capitalista en las próximas décadas sería caótico, doloroso y difícil para ricos y pobres, chicos y grandes. Y ya vemos la razón que tenía el sociólogo estadounidense. Decía que el sistema que saldría posterior a esa debacle, sería incluso peor de lo que teníamos si no triunfaban las fuerzas y movimientos libertarios que están empujando hacia la construcción de una sociedad más justa e igualitaria. Y ya vemos que nos acercamos a pasos agigantados a ese punto de inflexión. También decía que en momentos históricos como el nuestro, las acciones individuales o de pequeños grupos pueden tener efectos insospechados en el largo plazo, al menos en el ámbito local que es el que a nosotros más nos interesa. Cuando nos haya quedado claro que nunca más regresaremos al mundo que teníamos hasta aquel lejanísimo 2019, el egoísmo y el deseo de sobrevivencia nos hará juntarnos y sacar lo mejor de nosotros mismos. Sí, también en muchos sacará lo peor.

Por el momento, el 25 de marzo, en varias partes del mundo, empezará la lectura colectiva de la Divina Comedia. Este año, a 700 años de su muerte, Dante se acerca un poco más a nosotros. Este año, esa es mi esperanza, la poesía será una fiesta.

Viva ahora, pague después: ecología y usura http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Laguiadelmundo/Ecologia.htm

El séptimo círculo: https://elpais.com/diario/2003/11/23/catalunya/1069553248_850215.html

La estructura moral del infierno en la Divina Comedia http://www.ahlm.es/IndicesActas/ActasPdf/Actas5.3/05.pdf